Somos las hijas e hijos de los levantamientos anteriores.

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El pueblo ecuatoriano, después de las medidas neoliberales del Gobierno de Lenin Moreno expuestas el 1 de octubre, decidió expresar su descontento en las calles, al desmentir el discurso del gobierno de “diálogo” que Moreno intenta hacer ver hacia afuera, eso se vio reflejado en la imposición de medidas fondomonetaristas que muestran la entrada de Ecuador a un régimen que intentó hacer que el pueblo pague las deudas de gobiernos anteriores en los que la deuda externa ascendió y en sí, pagar por un gobierno que con corruptelas se abrió paso dentro de Ecuador, un gobierno que no puede dejar de lado su culpa de lo que sucede en el país, pues ellos fueron quienes pusieron al actual mandatario en la palestra gubernamental hoy, el correísmo fue quien llevó al Ecuador a esta crisis y Moreno, no supo como poder sobrellevarlo más que incluir más medidas y pedir préstamos que el gobierno mismo sabe, a los que más nos afecta estas medidas, es al pueblo.

En las manifestaciones efectuadas desde el 3 de octubre hasta el 13 de octubre de 2019, un gran porcentaje fue el de jóvenes, sí, los “millenials” salieron a las calles, a luchar y resistir ante una política de terror que aplicó el Estado al descontento de la gente por las medidas neoliberales decretadas por el gobierno e impuestas por el chulquero atroz de Latinoamérica, el FMI, bien sabemos que en países como Argentina y Bolivia estas medidas tampoco han sido efectivas, y lo único a lo que han llevado es a engrandecer el capital del empresario y el explotador y al pueblo mantenerlo cada vez en más miseria.

Ese gran porcentaje juvenil, es el que no vivió las grandes crisis pasadas de Ecuador en movilizaciones, pues la mayoría eran niños, en la época correista muchos no agachamos la cabeza, pero fuimos criminalizados por exigir otras medidas y pensar distinto al gran mandamás de la década, Correa y sus secuaces.

Esta vez esos niños ya crecieron y junto al movimiento indígena, el pueblo se alzó en la lucha, para exigir la derogatoria del decreto 883, que aplica medidas neoliberales al pueblo, y que al único que afecta una vez más es al pueblo.

Los jóvenes, ahora le decimos al gobierno “somos los hijos de los que en levantamientos pasados no pudieron matar” y es así, el joven irreverente, rebelde y con convicciones se ha levantado, somos ahora nosotros quienes luchamos por nuestra Patria, por nuestra gente. Porque hemos crecido y nos han contado como eran los tiempos de antes, y deben dejar de romantizar lo anterior, porque antes también había represión, antes también mataban por salir a luchar, porque en estos momentos es cuando el pueblo que parecía dormido se levanta y se convence, de que *solo el pueblo salva al pueblo*, claramente, eso sí, la represión en estos momentos, fue una represión que no se ha visto en años.

Por eso somos ahora nosotros quienes nos levantamos y gritamos, también nos enojamos y lloramos, por todos los heridos y muertos, porque nos duele, porque somos pueblo y somos humanos, pero luchamos porque algo debe quedar claro como lo pasado en años anteriores, la lucha es camino de victorias. Esa lucha con unidad y organización, esa en la que estás junto con muchos conocidos y otros tantos desconocidos pero en ese momento sientes que conoces al de al lado de toda la vida, ese momento en el que te haces compañero de lucha. Ese momento en el que tener una piedra es la mejor arma para enfrentar a los que al frente tienen pistolas, y tanques que retumban su sonido en tu cabeza que te aturden, ese momento en el que la adrenalina sube por tu cuerpo y te hace fuerte porque sientes a tu pueblo, a tu gente junto a ti, ese momento en el que te duele cuando alguien muere porque no era tu pana pero estaba luchando junto a ti, por lo mismo que tu peleas porque ya no queremos más explotación, porque nos explotan y lo quieren seguir haciendo, nos tienen en condiciones deplorables y nos quieren bajar más, ese momento en el que sientes que puedes cambiar al mundo, esos momentos que te cambian la vida y te marcan y te das cuenta que hay que acabar con este sistema capitalista que oprime y mata, que la lucha es del pueblo y que como pueblo nos levantamos para seguir adelante a hacerle frente al neoliberalismo y decir basta, ese momento en el que quieres cambiar la historia, y aunque no lo sabes ya eres parte de la historia. Ese momento en el que te das cuenta que ¡El pueblo unido, jamás será vencido!.

Yupaychani

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• Paro Ecuador

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