Los quiteños en el transporte queremos, primero calidad

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La movilidad es un derecho de los ciudadanos imprescindible para acceder al ejercicio de otros derechos, como: empleo, recreación, educación, salud, entre otros. Constituye una obligación del Estado, en este caso a través del Municipio de Quito, garantizar un sistema integral de movilidad sostenible y sustentable de calidad.

La definición de políticas públicas de movilidad debe ser producto de procesos de  participación ciudadana, en las que intervengan el Municipio, los operadores de transporte y los usuarios, como lo establece la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, en su artículo 11 “El Estado fomentará la participación ciudadana en el establecimiento de políticas nacionales de transporte terrestre, tránsito y seguridad vial que garanticen la interacción, sustentabilidad y permanencia de los sectores público, privado y social”.

Un aspecto central a considerar es que los usuarios de transporte público masivo deben gozar de una tarifa socialmente justa. Por lo que para la definición de esta tarifa del sistema de transporte, “los pasajes”, es primordial analizar el impacto social en la población. Tomando en cuenta que  Quito es la segunda ciudad más cara del Ecuador con una Canasta Básica Familiar de 723,88 dólares, la ciudad más pobre y con la mayor tasa de desempleo y subempleo. Por ello antes de su debate al interior del Concejo Metropolitano, se debe considerar lo prescrito en el artículo 3 de la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial  “El Estado garantizará que el servicio de transporte público se ajuste a los principios de seguridad, eficiencia, responsabilidad, universalidad, accesibilidad, continuidad y calidad, con tarifas socialmente justas”. No queremos que en Quito suceda lo descrito en el artículo de Héctor Abad Faciolince, “Si te matas, me suicido” que describe la historia de un niño y un padre colombianos de escasos recursos económicos que mueren por no tener dinero para pagar el pasaje del Transmilenio.

 

Es equivocado iniciar la discusión del incremento de los pasajes, cuando la calidad del servicio no ha sido mejorado. Hay indicadores que no requieren de ningún tipo de inversión por parte de los operadores de transporte, como: buen trato, respeto de paradas, limpieza de las unidades y el famoso correteo, último que en muchas ocasiones termina con la vida de seres humanos. Los usuarios nunca más deberíamos escuchar: ¨siga para atrás que está vacío, quítese del medio porque estorba, si no le gusta mi servicio coja taxi¨, teniendo en cuenta además que, inclusive en los corredores de transporte municipal, las unidades están al límite de su vida útil, poniendo en riesgo la vida de los usuarios.

Nadie niega la necesidad de discutir sobre la tarifa de transporte, sin embargo hay que transparentar esta discusión. No es cierto que los operadores del sistema de transporte están quebrados, desde el incremento del pasaje a 0,25 centavos han recibido durante todos años primero varios subsidios por parte del gobierno nacional y después la famosa compensación entre 450 y 1.000 mensuales a cada unidad de transporte, por parte del municipio de Quito, a cambio de mejorar la calidad en el trasporte, aspecto que no ha sido cumplidos.

movilidad

En torno a la calidad del transporte la legislación es clara:

  • La Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial ordena:
    • 47 “El transporte terrestre de personas o bienes responderá a las condiciones de responsabilidad, universalidad, accesibilidad, comodidad, continuidad, seguridad, calidad, y tarifas equitativas.”
    • 54 “a) La protección y seguridad de los usuarios, integridad física, psicológica y sexual de las mujeres, adolescentes, niñas y niños; b) La eficiencia en la prestación del servicio; c) La protección ambiental; y, d) La prevalencia del interés general por sobre el particular”.
  • El Plan de fortalecimiento de la calidad y servicio del transporte público en el título 3 señala:
    • “ Garantizar un buen trato al usuario, 2. Respeto a los límites de velocidad durante la conducción, 3. Cumplimiento de los índices operacionales consignados en los respectivos contratos de operación suscritos con el Administrador del Sistema, 4. Cumplimiento en la programación de los servicios de transporte consignados en los 5. Contratos de Operación, 6. Garantizar la satisfacción del usuario durante la prestación del servicio, 7. Respeto a las paradas por parte de los conductores, 8. El cumplimiento de los estándares ambientales, 9. Mejoramiento de los estándares de conducción.

Es necesario que la ciudadanía conozca que el Proyecto de Ordenanza que fija la Estructura Tarifaria para el Sistema Metropolitano de Transporte Público de Pasajeros del Distrito Metropolitano de Quito,  plantea incrementar los pasajes durante el primer año a 0,35 centavos, a partir del segundo año 0,45 centavos y para quienes usen el metro con el sistema integrado 0,70 centavos, como se establece en el cuadro adjunto.

FASE SISTEMA TARIFA COSTO POR TRANSFERENCIA
FASE PREVIA A LA INTEGRACIÓN CONVENCIONAL 0.35 NA
METROBÚS-Q 0.35 NA
FASE PRIMERA DE INTEGRACIÓN CONVENCIONAL 0.35 NA
METROBÚS-Q 0.45 +0.25
METRO DE QUITO 0.45 +0.25
FASE SEGUNDA DE INTEGRACIÓN METROBÚS-Q 0.45 +0.25
METRO DE QUITO 0.45 +0.25
CONVENCIONAL 0.45 +0.25
FASE TERCERA DE INTEGRACIÓN METROBÚS-Q 0.45 +0.25
METRO DE QUITO 0.45 +0.25
CONVENCIONAL 0.45 +0.25
OTROS SUBSISTEMAS 0.45 +0.25

 

No hay que olvidar que el Artículo 48 de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece que el “Transporte terrestre goza de privilegio para personas mayores de 65 años, con capacidades especiales, niños, mujeres embarazadas, adolescentes…”. Derecho que debe ser aplicado en la tarifa del Metro en la ciudad.

Finalmente, es fundamental dar cambios en el sistema de transporte en Quito, que parte de la implementación de un Modelo de Gestión Empresarial, dejando atrás la relación hombre-bus y la evasión, permitiéndoles mejorar sustancialmente sus ingresos. La adquisición de una flota moderna que significa pasar de los buses convencionales a los eléctricos. Redefinir las rutas y frecuencias del sistema de transporte, no puede haber barrio que no goce de este servicio. Mejorar la calidad el servicio de trasporte que cumpla los estándares de calidad.

Hago un llamado al Ing. Guillermo Abad, Secretario de Movilidad y a los señores transportistas para que sin apasionamientos nos sentemos a dialogar: el Municipio, los operadores de transporte y los usuarios, sobre este tema que es económico, pero con un alto impacto de carácter social a los sectores más vulnerables.