La mulata la negra fina

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El mulataje persigue la idea de mejorar la raza, recurriendo, como parte del proyecto colonial, a la normalización del uso del lenguaje racista qué valida al mulataje sobre la base de su leve proximidad a la blanquitud, a la vez que lo invalida en tanto sigue siendo negritud.

La mulata, desde esta visión colonialista, es exotizada e hipersexualizada por ser una persona negra con ciertos rasgos asociados, desde el imperativo racista, a la blanquitud, como rasgos fenotípicos, culturales o de conducta.

 

“ay, pero tú eres negra fina,

con rasgos finos”

 

sin dejar de recibir, por eso, los prejuicios sociales impuestos a la negritud.

El mulataje es un proyecto colonial y, por tanto, racista y eugenésico, que implica una búsqueda de borrado de la negritud a través del blanqueamiento racial y étnico.

El término mulata es una categoría del sistema de castas español que tiene su etimología en el término mula, que es la cría de un caballo o yegua y un burro o burra. Desde esta categoría, se comparaban a los hijos de una persona blanca y una persona negra con las mulas, a partir de una analogía en la que el caballo o yegua era asociado a lo blanco, lo bello, lo inteligente y el burro o burra era asociado a lo negro, lo feo, lo tonto.

El mulataje en consecuencia -y esta es, quizás, la principal diferencia entre el mulataje y el mestizaje, ambos proyectos coloniales, no puede ser entendido como una asimilación directa a la blanquitud: la mulata, desde la visión colonialista, sigue siendo negra, solo que percibida como con un poco menos de negritud.

Cualquier intención de desconocer el racismo como un sistema de opresión se cae por su propio peso con el uso del lenguaje racista que apunta al blanqueamiento racial.

no querer quemarse con el sol

para no verse negra

usar filtros fotográficos

para verse blanca

son deseos fundados en la anti negritud

por la cual, mientras más lejano

se pueda ser de lo negro, mejor

porque estas personas entienden, así sea muy en el fondo,

que ser una persona negra acarrea prejuicios sociales

y por eso huyen de la negritud

En ese sentido, no se puede desconocer que las personas negras birraciales y las personas negras de pieles claras somos beneficiadas por el sistema racista frente a otras personas negras de pieles oscuras como consecuencia del colorismo, el texturismo y el rasguismo, a la vez que somos perjudicadas por el mismo.

Y, por tanto, no se puede desconocer tampoco que

nada de eso hace que dejemos de ser negras

porque la negritud tiene que ver con la forma en que somos socializadas

no hay negra fina

ni negra no tan negra

ni negra lavadita

No hay forma de ser más o menos negra.

Ni forma de medir la negritud, diversa como es.

Lo que si hay es racismo en esas expresiones.

Y combatirlo es un trabajo colectivo que implica la incomodidad de repensar lo que se nos ha enseñado como correcto.

Pero la realidad es que habemos personas que no podemos ni queremos ni tenemos porqué huir de nuestros cuerpos negros.

Y que incluso, en el caso de las personas negras birraciales y las personas negras de pieles claras, esa validación que se hace a nuestra leve proximidad a la blanquitud es el resultado de este proyecto colonial.

Es decir, validarnos por considerarnos menos negros sigue siendo racista.

 

Referencias

 

Cesaire, Aime. (2006) Discurso sobre el colonialismo. Ediciones Akal S.A.

Fannon Frantz (1973) Piel negra, máscaras blancas: Editorial Abraxas

Larsen, Nela. (1929) Passing

Morisson, Toni (1970): The Bluest Eye

Lois Nwadiaru
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