La estrategia electoral-financiera del FMI

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Durante una entrevista al economista Abelardo Pachano, luego de la información pública de la firma de un nuevo préstamo del FMI  al Estado, éste pone de manifiesto los objetivos ideológicos y políticos de los banqueros y grandes empresarios para enfrentar hábilmente la crisis económica, financiera y social del país, presentando al Gobierno de Moreno y al FMI como salvadores de la crisis, que sirve como condición y parámetro para la elección de Presidente y Asambleístas del próximo Gobierno del Ecuador: Su incondicional sometimiento a los dictámenes del Fondo Monetario Internacional.

Tal sofisticada estrategia fondomonetarista se refleja en las declaraciones de la Directora General del FMI, Kristalina Georgieva: “se entregan estos créditos de más largo plazo que los más conocidos programas stand by porque permiten al FMI implementar reformas estructurales que tienen un período de reembolso más largo, cuyo propósito es restaurar la estabilidad macroeconómica y ayudar al país en sus esfuerzos por proteger vidas, estabilizar la economía y sentar bases para un crecimiento sólido e inclusivo”.

El FMI escoge al Ecuador para extenderle un crédito, similar al que fuera entregado a la República Dominicana, debido a que la actual realidad política podría escapársele de su control gracias a la inusitada presencia en las elecciones a la Presidencia de un candidato de raíces campesinas, indígenas y populares, revolucionariamente culto, Yaku Pérez, quien se ha negado tajantemente a tener una entrevista con los delegados del FMI y ha expresado clara y contundente que la Deuda Externa será declarada en Moratoria por lo menos durante 5 años para invertir dichos recursos en el desarrollo de una economía popular, rompiendo con todas las imposiciones que regularmente ha impuesto el FMI en toda América Latina.

¿Cuáles son las Reformas Estructurales que iría a realizar el FMI según la Directora general del FMI?

Mantener el clásico modelo de dominación que los Estados Unidos ha impuesto durante cien años. El Ecuador debe seguir siendo proveedor de materia prima y recursos naturales, hoy extendidos al petróleo, oro, plata, cobre, uranio y minería en general.

¿Restaurar la estabilidad macroeconómica? ¿Cuál es la macroeconomía sino ésta, mantener este descrito modelo de dominación imperialista?

¿Ayudar al país en sus esfuerzos por proteger vidas, estabilizar la economía y sentar bases para un crecimiento sólido e inclusivo?

Tras ese lenguaje florido y falsamente humanitario está el pico del buitre porque lo que menos ha hecho este gobierno servil del FMI y de los banqueros y grandes empresarios es “proteger vidas”.

Recordemos que, a inicios de la pandemia, amplios sectores sociales plantearon al gobierno de Moreno que dictase la Moratoria de la Deuda Externa e invirtiese esos recursos para atender la salud de los pueblos, fortalecer el sistema de prevención del contagio del coronavirus, la entrega de kits alimentarios a la población más necesitada.

Moreno y Martínez, lejos de atender este clamor popular, resolvió en forma inhumana:

No cobrar las deudas que los grandes empresarios tienen con el Estado ecuatoriano por más de mil setecientos millones de dólares; pagar los intereses y capitales de la Deuda Externa; desatender la Salud Pública y del IESS; declarar al Estado en quiebra; y expedir medidas, decretos y leyes para rebajar sueldos y salarios y despedir a cientos de miles de empleados públicos y trabajadores.

De modo que la entrega de este crédito tiene un claro propósito económico-financiero que solo puede garantizar su continuidad con un subordinado a los dictámenes fondomonetaristas.

La apología de esta renegociación constituye un aspecto clave para determinar que tipo de Gobierno necesita el Ecuador, es decir, como debe manejar el próximo gobierno las futuras renegociaciones de los altos empréstitos.

Este es el nudo de la actual coyuntura histórica que viene enfrentando con claridad y contundencia el candidato a la Presidencia Yaku Pérez, cuando se refiere a que se Condonará por lo menos durante 5 años la Deuda Externa; se dará inmediata atención prioritaria a la Constitucional Soberanía Alimentaria para impulsar el desarrollo de la agricultura y la ganadería protegiendo la naturaleza, los ríos, la riquísima biodiversidad que tiene el Ecuador para dar empleo, recursos para la salud, alimentación, educación, deportes, recreación, cultura y artes populares; se terminará con la explotación minera del oro, la plata, el cobre, el uranio, con el extractivismo imperialista.

Este, en rasgos generales, será el Programa del próximo gobierno:

  • Moratoria por lo menos por 5 años de la Deuda Externa.
  • Impulso de la producción de alimentos: papas, cebollas, verduras, carne de res, pollo, cerdo, de la agricultura y la ganadería entregando créditos a los campesinos pobres y medios y dándole impulso a las cooperativas de campesinos pobres y medianos con la propuesta de cooperativas mixtas de producción entre el Estado y los verdaderos productores agrícolas y ganaderos.
  • Empuje de la pequeña y mediana empresa de producción diversa: ropa, calzado, papel, muebles, etc.
  • Dar curso efectivo a la producción de medicinas genéricas de parte del Estado depurando las instituciones de la salud pública, del IESS, del ISSFA, de la ISSPOL de las mafias que han destruido este servicio público y este derecho de los pueblos.
  • Promoción efectiva de la educación pública laica, plurinacional y gratuita a todo nivel.
  • Examen y revisión de los Contratos para la producción y comercialización del petróleo y la minería depurando la corrupción introducida en esos ámbitos del Estado que afecta los intereses patrios y la economía de los trabajadores, así como de la energía eléctrica.

Estos aspectos son básicos: El Programa del Gobierno Patriótico y Popular fue aprobado luego del victorioso Paro Indígena y Popular de octubre de 2019 en el Parlamento de los Pueblos.

Antonio Guerrero
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