Después del levantamiento indigena-popular inicia una feroz disputa por los sentidos sociales de la lucha

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Después del levantamiento indigena-popular

Todo lo que estamos leyendo en los medios y redes sociales y los comentarios que oímos de presentadores de noticias, reporteros y expertos forma parte de la intensa batalla, pelea, disputa, lucha si quieren del posconflicto. Es decir, las lecturas que tenemos de aquel.

Veamos el origen de todo y no lo perdamos de vista; ese origen fue el golpe del gobierno, FMI y empresarios sobre el lomo del pueblo…expresado en el alza de combustibles, decreto 883 y las medidas tributarias y laborales a favor de empresarios y en contra de los trabajadores; mejor conocido como paquetazo.

Una vez que el gobierno anuncio las medidas todo el mundo tomo sus posiciones…a favor o en contra…el país se dividió. No nos engañemos.

Fue una lucha desigual; por un lado, gobierno, FMI, empresarios, clases medias de la Shyris y Malecón, FFAA y medios de comunicación…Y del otro lado los indígenas y el pueblo en contra del paquetazo. La delincuencia y los provocadores que pescaban a río revuelto son harina de otro costal.

Así de clarito son las cosas, pero como podemos ver, las élites y los medios tratan a toda costa por sembrar la confusión y hacer ver que la lucha es solo saqueo y destrucción.

Sin embargo, después del levantamiento ha dado inicio lo que estamos viendo.

Los mismos bandos enfrentados a favor y en contra del paquetazo haciendo lecturas e interpretaciones por la hegemonía de sus ideas. Eso se llama disputa de los sentidos sociales en el campo comunicacional. Y disputa ideológica en el campo político.

Pero como en toda disputa…aparecen las lecturas neutrales que pretenden estar más allá de las luchas de los principales actores, “sesudas” reflexiones que esconden el origen del conflicto que no es más que la punta del iceberg de una disputa entre las élites y los más pobres, que en ciencias sociales se denomina lucha de clases. Disputa que es estructural, o sea es inherente al capitalismo.

Lucha de clases entre el pueblo y la oligarquía.

Lucha que ha Sido negada siempre por las élites y cuyo simplista argumento es que todos somos el Ecuador, todos somos un mismo pueblo. Estás ideas difundidas a través de los medios nos ha llevado en muchos momentos de nuestra historia a aceptar la fuerza del dominador. Y en tiempos de elecciones a votar por sus partidos.

Esos llamados de sirenas de agua dulce de reconciliación entre los bandos en disputa no hacen sino confundirnos y estar dispuestos otra vez a besar la mano del explorador, a ponerte de rodillas y aceptar sus leyes.

Pero esta vez el Ecuador ya no será el mismo.

Cambio para siempre. Los que están del lado que triunfó en este levantamiento popular de octubre 2019 que tuvo como capital del pueblo a Quito y obligó a la derecha oligarca y su gobierno a atrincherarse en Guayaquil…saben en dónde están los que oprimen y explotan al pueblo.

Sabemos que ellos están a favor del FMI y del neoliberalismo.

Y que el conflicto no termina aquí…que las luchas entre pueblo y oligarquía seguirá en nuevos episodios, para nuevas resistencias, para nuevas conquistas.

Solo el pueblo salva al pueblo.

Solo nos salvaremos cuando con la unidad de todos los explotados tengamos un gobierno popular.