Crisis carcelaria y de seguridad

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La seguridad se ha convertido en una de las demandas más sentidas por los ecuatorianos y ecuatorianas, robos, asaltos a mano armada, sicariatos, crimen organizado, narcotráfico y delincuencia internacional, así como, crímenes atroces realizados en cárceles, la extorsión de bandas delictivas y el blanqueo de dinero del narcotráfico en construcción y comercio, denotan una crisis de seguridad y una crisis carcelaria.

 

Arrias et al, en su investigación “Interpretación del Sistema Carcelario Ecuatoriano”, 2020, a manera de historia plantea que, “en la mitad del siglo XVIII, surgió la cárcel, como el espacio segregativo más importante para el tratamiento de las desviaciones, representando un instrumento que humanizaba las penas al sustituir el castigo corporal por la privación  de  la  libertad,  se  adecuaba  a  los  cambios  en  el  proceso  productivo  e  incorporaba  elementos  disciplinares  para  la  moralización  de  las  clases  subordinadas.  Según Bustos Ramírez (1992), las prisiones aparecen con la civilización y con las nuevas estructuraciones de la sociedad, en las que comenzó a surgir una intensa preocupación por anular el crimen por medio de la utilización de la prisión entendida como detención y no como castigo” (Arrias, et al, 2020, pag. 17).

 

“En el primer trimestre de 2022, la Fiscalía General del Estado recibió 1.250 denuncias de asalto a unidades económicas en el país… entre enero y marzo de 2022, el 32,56% de los asaltos a negocios se registró en la provincia de Pichincha, seguida por Guayas, con el 20,64%, y El Oro, con el 6,24%” (Primiciasec, 2022).

Crisis carcelaria

Sin ahondar en cifras y estadística, a diario existen robos violentos de estos, varios con asesinatos, en algunas provincias el narcrotráfico se ha tomado las ciudades, y en su ajuste de cuenta, se realizan asesinatos tipo sicariato dejando víctimas colaterales, en estos y otros elementos delictivos se han visto involucrados policías, militares, futbolistas, funcionarios públicos, entre otros, lo que grafica que actualmente la sociedad ecuatoriana, está luchando por no ser secuestrada por los aspectos del crimen organizado, como víctimas o como victimarios.

 

El sistema judicial ha fracasado, con la utilización de recursos legales para salvaguardar la integridad del narcotráfico, de la delincuencia de corbata y de la calle, han dejado en libertad a delincuentes sentenciados por crímenes de corrupción, de extorsión, de asesinato y de narcotráfico, los casos de Jorge Glas, ex Vicepresidente, de Junio Roldán cabecilla de los Choneros, de Vokshi Nezdet, narcotraficante albanés-holandés, denota que el Habeas Corpus, lejos de ser un instrumento legal que vela por la integridad y seguridad de los privados de libertad, es utilizado para dejar en la impunidad a los criminales más peligrosos, muchos con responsabilidad por las matanzas ocurridas en las cárceles, y otros por actos de corrupción comprobados.

 

En las cárceles del país la situación es aún más compleja, en estos años hemos sido protagonistas a nivel internacional de las peores masacres carcelarias, dejando 350 muertos desde febrero del 2021, es un tema que se ha venido acumulando en el transcurso de estos años, uno de los problemas es el hacinamiento, “diez de  los  52  centros  de  rehabilitación  sociales  a  nivel  nacional,  registran  más  del  100%  de  hacinamiento;  nueve  con el 50 % de sobrepoblación; y nueve con el 25%”…, “los datos revelan que el porcentaje de hacinamiento a nivel nacional es de 40, 37%” (Arrias, et al, 2020).

 

A esto se suma las masacres carcelarias, la última el mes de abril del 2022, en la prisión de El Turi, que dejó como resultado a 20 presos asesinados, de acuerdo con las autoridades, se trata de una disputa por ejercer el control de las cárceles por parte de los distintos grupos narco delictivos que operan hace varios años. Esta crisis demuestra la incapacidad del gobierno actual por el control en las cárceles y en la seguridad a nivel nacional; removiendo funcionarios, no se entrega el presupuesto adecuado para enfrentar esta crisis, y con medidas que no tienen mayores resultados.

 

“El gobierno no ha visto otra solución a estos problemas que la ejecución de políticas punitivas, como lo muestran las declaratorias de los estados de excepción o el nombramiento de militares para dirigir la SNAI; pero son medidas que profundizan la pobreza y el desempleo, son causas para el crecimiento de los índices de inseguridad. Por eso señalamos que Lasso es responsable por acciones y omisiones de la elevación de la inseguridad y la vulneración del derecho a la vida en el Ecuador” (En Marcha, 2022).

 

Se necesita presupuesto, según Arrias, et al 2020 “se debe contar  con  personal  especializado conformado con un equipo multidisciplinario  que  ejecuten  programas  de  rehabilitación  y  reinserción social para ser impartidos a las personas detenidas con  el  objeto  de  que  al  culminar  su  proceso  penal  puedan salir y llevar una vida normal dentro de la sociedad” (Arrias, et al. 2020), el principal objetivo de las cárceles es la rehabilitación de las personas que han cometido delitos, para ser reinsertados en la sociedad y puedan ser personas funcionales, esto en latinoamérica es letra muerte, las personas que llegan a las cárceles por delitos menores, salen con maestría en delincuencia organizada, no existe la llamada rehabilitación social.

 

No es un problema actual, es la acumulación de la incapacidad y la corrupción de varios gobiernos, en el gobierno correista por ejemplo, se denuncio el sobreprecio en la contratación de los servicios de alimentación para los privados de libertad, una comida en pésimas condiciones y con precios excesivos. A pesar de que la mayoría de ecuatorianos hemos sido víctimas de la delincuencia, es necesario profundizar en los motivos del aumento de esta delincuencia y de la crisis carcelaria.

 

La delincuencia es un problema social, y como tal, se debe analizar desde sus orígenes, muchos criterios xénofobos buscaban responsabilizar a la migración histórica que se dio desde Venezuela a varios países de latinoamérica, criterios que con la situación actual demuestran que se trataba de una cortina de humo para esconder la entrega de recursos nacionales, y los actos de corrupción de los últimos gobiernos.

 

El aumento de la delincuencia tiene que ver con la influencia en los factores políticos, sociales, culturales, económicos, entre otros, (BARLOW, HICKMAN-BARLOW y CHIRICOS, 1993; MELOSSI, 1985, 2003), “llega a la conclusión de que en los períodos de recesión económica el incremento de la explotación de la fuerza de trabajo comporta un coetáneo aumento de la punitividad” (Brandariz, Gonzáles, 2021), es decir, en las crisis económicas “aumenta la delincuencia debido al desempleo, el aumento de la pobreza, la generación de desigualdad”… y por ende, los gobiernos “endurecen el castigo y el consiguiente incremento de las tasas de encarcelamiento” (Brandariz, Gonzáles, 2021).

 

Toda recesión económica consecutivamente con su crisis, destruye las fuerzas productivas de la sociedad, lo que conlleva un aumento de la delincuencia, en Ecuador por ejemplo, apenas 2’685.359 millones tienen empleo pleno, mientras que 1’984.800 millones están en el subempleo, 925.558 se encuentran con empleo no remunerado, 2’499.556 millones en empleo no pleno, 19.170 mil en empleo no clasificado y 367.654 se encuentran en el desempleo, de acuerdo con la ENEMDU, 2022.

Es por este elemento que la solución para frenar la delincuencia, el crimen organizado y el narcotráfico, a parte de generar una verdadera política de estado que combata la delincuencia organizada transnacional y el narcotráfico, tiene que ver con la generación de fuentes de empleo, el aumento de universidades, colegios y escuelas a nivel nacional, la reequiparación salarial de los maestros, el aumento de presupuesto para garantizar universidad para todos y en todas las provincias del país, la diversificación de la economía apoyando al desarrollo de las economias locales, que frenen la política extractivista, y que prioricen otras alternativas económicas como el agro sostenible y el ecoturismo.

 

Referencias

  • Arrias, et al. 2020. Interpretación del sistema carcelario ecuatoriano. https://rus.ucf.edu.cu/index.php/rus/article/view/1607/1614
  • En Marcha, 2022. Vulneraciones a la seguridad y a la vida crecieron en este gobierno. Edición 1999.
  • Primicias, 2022. Crimen organizado “blanquea” dinero en comercio y construcción. https://www.primicias.ec/noticias/en-exclusiva/crimen-organizado-blanquea-dinero-comercio-construccion-ecuador/
  • Barrandiz, Gonzáles, 2021. Crisis, delincuencia y penalidad. https://scholar.google.com/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=crisis%2C+delincuencia+y+penalidad&btnG=
Luis Aguirre
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