Alzar la bandera de la vida

publicado en: Mundo, Opinión | 0
alzar la bandera de la vida
La gran Manzana luce vacía por la presencia del coronavirus

Alzar la bandera de la vida contra las pandemias del coronavirus y del capitalismo

1

¿Tras el COVID19: guerra biológica?

El 22 de Agosto de 1918, dos meses antes de terminar la Primera Guerra Mundial, ingresaron tropas norteamericanas a Francia por el Puerto de Brent.

Ello no causó sorpresa a su población pues en Abril de 1917 el Presidente de EE.UU., Woodrow Wilson, firmó la adhesión de ese país a la Triple Alianza de Francia, Inglaterra, Rusia y los países que integraban a Los Aliados la cual derrotó a la Triple Entente de Alemania y el Imperio Austro Húngaro.

Pero el ingreso de esas tropas norteamericanas por el Puerto de Brent tuvo un impacto terrible: Sin saberlo eran portadoras del virus mortal de la Gripe Española que ya se esparcía en Estados Unidos pues en marzo de 1918 apareció, en “Fort Riley”, Kansas.

La presencia de aquel mortal virus en Europa, escenario central de la guerra, para no dar vestigios que pudiesen debilitar la ofensiva de Los Aliados no fue divulgada durante esos dos meses; eso fue gravitantes pues el virus se esparció dado que no se tomaron medidas de prevención, tratamiento y cura generando la muerte de 40 millones de personas en Europa y Estados Unidos.

Este último país no era escenario de confrontaciones armadas durante aquella Primera Guerra Mundial: En Estados Unidos la Gripe Española fue enfrentada con cuarentena, aislamiento social, mascarillas y otras medidas sanitarias; pese a ello allí se produjeron 675 mil muertos por el virus.

Pero aquel ingreso de tropas estadounidenses por el Puerto de Brent regó la especie de que EE.UU. introdujo, como “guerra biológica” en Europa, la Gripe Española.

En el pasado reciente y en la contemporaneidad la guerra biológica se ha llevado y lleva a cabo por países imperialistas agresores; pero la versión de que EE.UU. a finales de la Primera Guerra Mundial fue promotor de una guerra biológica carece de basamento.

Esto porque con motivo del aparecimiento del Coronavirus en la ciudad china de Wuhan se ha difundido que este mortal virus fue introducido por tropas norteamericanas que participaron en los “Juegos Militares Mundiales” realizados precisamente en Wuhan del 18 al 27 de Octubre de 2019.

La nueva potencia imperialista asiática a través del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, declaró que el Coronavirus pudo haber sido introducido a través de tropas norteamericanas durante los “Juegos Militares Mundiales”, celebrados precisamente en Wuhan.

Durante esos Juegos Militares en que participaron 104 países varios soldados estadounidenses fueron hospitalizados por una “extraña neumonía” que pudo haber sido el coronavirus; aquello se atribuye a una acción concebida por los EE.UU. para generar sobre China una “guerra biológica” para afectar su economía.

Para afirmar como cierta esta versión se ha propagado la realización de diversos eventos científicos que probarían que Estados Unidos tenía conocimiento del virus Covid19 y lo habría introducido en China.

Tanto China como EE.UU. propagan su versión: Trust habla del “virus chino”; voceros de China acusan a EE.UU. de haber introducido el virus en Wuhan.

2

La pandemia del COVID-19 y la agudizacion de la crisis capitalista

En los hechos esta pandemia se ha convertido en otra manifestación de la confrontación inter-imperialista, entre China y Estados Unidos en particular; y entre los dos actuales bloques imperialistas que se disputan el control del mundo capitalista: Estados Unidos y sus aliados de un lado; China, Rusia y sus aliados del otro; confrontación que se produce en el escenario de la progresiva decadencia económico-financiera de los Estados Unidos y de Europa Unida; y el fortalecimiento de la economía y las finanzas de China y Rusia debido a que estas nuevas potencias imperialistas venían penetrando con sus mercaderías livianas, medianas y pesadas; sus multinacionales para la expoliación de recursos naturales y materias primas; su voluminosa exportación de capitales con los cuales vienen estrujando la economía de países hasta ayer bajo el control hegemónico del Imperialismo de los Estados Unidos particularmente en América Latina y El Caribe.

Entre 2010 y 2019 China arroja un crecimiento del 6.5% del PIB mientras Estados Unidos arroja un crecimiento del 2.3% del PIB; bajo estas circunstancias económico-financieras y con el propósito de deteriorar la economía de China, bajo la Presidencia de Trump se produjo la multimillonaria Guerra de Aranceles provocada por Estados Unidos contra China y respondida en similares términos por China.

Si Estados Unidos inició una Guerra Biológica contra China luego de la connotada Guerra de Aranceles es un tema controversial: el aparecimiento del Coronavirus, sea que brotó del hábito culinario en Wuhan de ingerir carne de murciélagos, o porque EE.UU. inició el desate de una Guerra Biológica; generó una situación objetiva: Este virus afectó gravemente la economía de China imperialista y se ha expandido en forma creciente por el mundo capitalista generando la actual pandemia mundial del Covid-19.

China finalmente ha enfrentado el virus; se va recuperando de esa pandemia, pero ésta se ha esparcido por Europa, América Latina y los Estados Unidos, éste último país, convertido hoy en epicentro mundial de incubación y propagación del Coronavirus.

3

La expansion del COVID-19; la crisis general  y otra crisis ciclica del mundo capitalista

Esto, cuando estudiosos de la economía mundial señalan que estaría por producirse otra crisis cíclica de mayor gravedad que la crisis cíclica del año 2008 cuyo epicentro estuvo en los Estados Unidos de la cual esta superpotencia no se ha resarcido por completo.

Entonces, la Pandemia Mundial del Coronavirus se va enlazando progresivamente con la crisis general del mundo capitalista durante la perspectiva de una nueva crisis cíclica que se concentraría en Europa con consecuencias económico-financieras impredecibles pero muy graves.

La actual pandemia del Covid19 se torna en un detonante de la crisis del capitalismo que se descarga sacando a flote todos los males generados por este sistema, particularmente el de la salud, que afecta a los trabajadores, a la llamada clase media y a millones y millones de desempleados, sub-empleados y marginales, producto nato del desarrollo anárquico de la producción capitalista quienes hoy son los más afectados por el Coronavirus.

Al mismo tiempo, para distraer de la gravedad del esparcimiento, contagio y muertes que el Covid-19 está gravitando en Estados Unidos debido a la cuasi destrucción de la Salud Pública de ese país autodenominado la “Primera Potencia Mundial, los Estados Unidos están llevando a cabo el movimiento de miles de tropas norteamericanas, cerca de 40 mil soldados, que están llegando a diferentes puertos y aeropuertos de Europa, operación geopolítica conocida como Defender Europe 20; y recientemente, los mismo Estados Unidos llevan adelante una ofensiva político-militar con buques de guerra y armamento sofisticado contra Venezuela para supuestamente enfrentar al narcotráfico que estaría aprovechándose de la pandemia del Covid-19 por parte de Venezuela.

A la vez, al interior de la OPEP se produce una confrontación relacionada con el aumento y/o disminución de la producción de petróleo encabezada por Arabia Saudita que involucra a Rusia y Estados Unidos que ha rebajado el precio del barril de petróleo, inicialmente a menos de 30 dólares, que, en medio de estos vaivenes está fluctuando pero sin certeza de lo que ocurrirá en este ámbito de la producción petrolera.

Estas manifestaciones, por supuesto, acumulan factores geopolíticos de una guerra generalizada que se desarrolla en el marco de esta mortal pandemia mundial del Covid-19.

4

La contradicción entre pueblos e imperialismos y entre trabajadores, pueblos y oligarquias en los países dependientes

Más, mientras las contradicciones entre potencias imperialistas se agudizan, al mismo tiempo se desarrollan las contradicciones entre pueblos e imperialismos; y de trabajadores y pueblos contra las oligarquías criollas que gobiernan en los Estados de los países dependientes de los imperialismos.

Estas contradicciones se demarcaron claramente durante los levantamientos populares de Octubre del 2019 e inicios del 2020 en Latinoamérica y Europa, particularmente en Francia; y se manifiestan también ahora durante esta pandemia mundial en que progresivamente los pueblos demandan atención a su salud, alimentación, denunciando las pésimas condiciones de vida en que los ha colocado la explotación y opresión del capitalismo manifestada en la ineficiencia de la salud pública por parte de los gobiernos de los Estados de los países imperialistas y de los gobiernos de los Estados de los países dependientes.

Esto último va aflorado cada día con mayor fuerza y beligerancia: Los pueblos, sus auténticos líderes colectivos e individuales, demandan solución a la pandemia generada por el Covid-19; exigen a los gobiernos atención prioritaria para la vida, la salud, la alimentación de niños, adolescentes, adultos y ancianos afectados por la pandemia mundial del Covid-19 que ya ha generado miles de muertes ante cuya eclosión se ha puesto al descubierto la debacle de la salud pública y el carácter inhumano de la denominada salud privada que está bajo el manejo y control de los multimillonarios dueños de los capitales financieros de los países de Estados Unidos y Europa así como de los gobiernos de los Estados dominados por los banqueros y empresarios de los países latinoamericanos y de otros países del planeta; debacle manifestada en la reducción de los presupuestos de los Estados para la atención de la Salud Pública que debían invertirse en la adquisición de medicinas, de maquinaria especializada para el tratamiento de la salud; de insumos diversos para atender las enfermedades y buscar la sanación de los afectados por aquellas; para la contratación, atención y formación de médicos especializados; para superar la pésima e inhumana atención de parte de los gobiernos a los hospitales y clínicas estatales que deben atender el tratamiento de diversas enfermedades, sobre todo ahora, durante esta pandemia epidemiológica en la desatención de la Salud Pública expresada en la limitada adquisición de insumos como mascarillas, guantes, máquinas para el tratamiento del virus, tests para el control de los posibles infectados con el Covid-19, etc.

Particularmente en Ecuador esto se venía manifestando desde antes con altos niveles de corrupción para la compra-venta de medicinas, instrumentos, maquinas e insumos para atender enfermedades renales, diabetes, cancerígenas, etcétera, lo cual se ha ahondado durante esta pandemia que se expresa, entre otras manifestaciones como la falta de bioseguridad que ha llevado a la muerte de más de 40 médicos que han entregado su vida por defender a los pacientes afectados por el Covid-19; de decenas de enfermeras y personal paramédico, a lo que se ha sumado la terrible denuncia que se propaga en el mundo entero: El tratamiento de los cadáveres generados por esta pandemia particularmente en Guayaquil; cadáveres acumulados en las casas de la gente pobre y en las calles; recogimiento de estos en fundas y en féretros de cartón prensado e incluso de falta de lugares, de cementerios para enterrarlos dignamente, sin dejar de mencionar los negociados, el alto costo de los entierros en que está involucrada la Junta de Beneficencia de Guayaquil que cobra por un documento que testimonia el fallecimiento de ciudadanos: Quinientos (500,oo $) dólares.

La pandemia del Covid-19 ha sacado a flote la gravísima desatención de la salud pública en el Ecuador por lo que nuestro país ha sido calificado como “Wuhan de Latinoamérica”.

Este fenómeno es generalizado particularmente en Europa, Estados Unidos y América Latina: Los gobiernos de los Estados de estos países privilegian la salud privada dejando de lado la prevención, tratamiento y cura de las enfermedades de los trabajadores y los pueblos.

Todo el espectro de desatención a la prevención, tratamiento y cura de la salud pública ha aflorado con claridad durante esta pandemia mundial: La salud pública venía siendo echada al traste privilegiando a la salud privada y esto es lo que ha estallado en una eclosión sin parangón en el mundo manifestada en el alto número de contagiados y muertos por el Covid-19.

El privilegio de la salud como medio de acumulación de riqueza aflora como causa central del contagio comunitario y exponencial del Covid-19; la salud como privilegio de las élites adineradas y de quienes lucran de ella: El espectro de multinacionales fabricantes de medicinas, máquinas, insumos para el tratamiento y cura de enfermedades, controla, domina el mercado del mundo capitalista[i]; se vincula con Clínicas y Hospitales de Lujo[ii]; con cadenas de farmacias capitalistas[iii] y con la corrupción de los Ministerios de salud pública de los gobiernos de los Estados de los países imperialistas, que es amparada y reproducida por los gobiernos de los Estados de los países dependientes como el de Ecuador.

La vertiginosa expansión de la pandemia en Estados Unidos; la concentración de un altísimo número de contagios y muertes por Covid-19 que Trump con un inhumano cinismo ha declarado: si llegamos a 200 mil muertes será una gran victoria se debe a la debacle del Sistema de Salud Pública de los EE.UU., lo propio ocurre en Italia, España, Alemania, Inglaterra que ha pretendido ocultarse con el estropajo de “la indisciplina de los pueblos”.

5

La salud debe ser social y gratuita

Es tan grave, profunda e inhumana esta contradicción entre la atención de la salud de los pueblos y la privilegiada atención a los potentados y sus familias en las Clínicas y Hospitales Privados con medicinas de alto costo fabricadas por las multinacionales farmacéuticas, que ha sido Macron, Presidente de Francia, contradictoriamente pues es un político de derecha, quien ha expresado: La salud debe ser social y gratuita.

La salud no debe, no puede ser, medio de enriquecimiento de los productores mercantilistas de medicamentos y/o de la existencia de hospitales y clínicas privadas adonde no pueden ir a examinarse, tratarse, peor operarse, los pobres de la tierra debido a sus altísimos costos.

6

Primero la vida, luego la deuda

Esto ha sido puesto en el escenario de la vida social al examinar como las enormes Deudas Externas se han convertido en una pandemia para los pueblos cuyos gobiernos serviles están prestos a pagarla con sus agiotistas intereses lo cual ha provocado que se desarrolle entre los pueblos durante esta pandemia mundial una clara y contundente consigna: “Primero la Vida, luego la Deuda”.

Tan justa es esta consigna que el Banco Mundial tras el cual actúan el FMI, el BID y el sistema agiotista-financiero de la órbita de los EE.UU. se han visto obligados a resolver: Que no se cobren los reembolsos que debían pagarse de intereses y deudas externas de los países deudores e incluso que se dicte la moratoria de dichas deudas.

A ello se ha acogido el Gobierno de El Salvador, que, en vez de pagar la deuda externa ha resuelto no pagarla y ha decretado entregar 450 millones de dólares durante la cuarentena a las personas que están imposibilitadas de trabajar resolviendo de manera práctica y detallada como hacer llegar esos recursos a la gente que no puede quedarse en casa durante los días de aislamiento social; en cambio, el gobierno del Ecuador ha resuelto Pagar la Deuda y de manera grave, delictuosa inclusive: Trescientos veinte y cuatro (324) millones de dólares han sido pagados a los tenedores de la deuda a un valor del 100% cuando en el mercado no valían más del 30%.

¿Negociado? ¿Traición a la Patria como señala el economista Diego Borja? ¿Crimen de Lesa Humanidad? por el cual, tanto el Ministro de Finanzas, Martínez, como el Presidente Moreno, deben responder ya que ni el Ministro de Finanzas ni el Presidente –que es quien autoriza esos desembolsos- tenían ni tienen ninguna obligación, ningún imperativo de pagar Deuda Externa a quienes históricamente han sido puestos al descubierto como agiotistas criollos los cuales ahora deben estar disfrutando del oneroso pago de una deuda inmoral que debía servir para atender la pandemia que se ha propagado inmisericordemente en nuestro país llegando a comparársela con lo que ha ocurrido en Italia y España; como tampoco tienen imperativo de pagar la Deuda Externa al FMI, ni a China ni a ningún organismo financiero agiotista internacional.

La Ministra Romo declara que la pandemia es tan grave que en Europa ni en Estados Unidos han podido resolverla, tratando el problema de los muertos en Guayaquil y en el país y el aumento de los contagiados por el coronavirus como un fenómeno que está dentro de la curva exponencial mundial, ocultando que la causa de la propagación del coronavirus en Ecuador ha sido echar al traste, desmantelar la Salud Pública; envolverla en una corrupción desenfrenada tapada de modo descarado e impune.

Estas cínicas declaraciones evaden la realidad de que en nuestro país el Sistema Público de Salud y el del IESS ha sido casi destruido.

Esto lo exponen con claridad, entre otros médicos especialistas, el Dr. Milton Jijón y el Dr. Camilo Morán, brillantes doctores especializados en estos fenómenos epidemiológicos: La cuasi destrucción de la salud pública fue llevada a cabo por el Gobierno de Correa; Esta situación la ha mantenido y agravado el actual Gobierno: Una muestra de ello es que en el Ministerio de Salud Pública y en el IESS campea impunemente la corrupción en la compra-venta de medicamentos e implementos de salud.

La realidad de la salud en el país es la de una anticultura de sesgo antipopular e inhumano; una lacra no solo por el reciente negociado en la compra venta de mascarillas y otros implementos a una empresa de comidas ficticia sino por la existencia de una mafia al interior de ambos sistemas de salud públicos que se ha encargado de saquear los recursos públicos destinados a la prevención y tratamiento de la salud de los pueblos del Ecuador particularmente durante los dos últimos gobiernos correistas aunque el fenómeno es histórico y de clase.

Hoy la crisis del capitalismo enlazada a la pandemia mundial del Covid-19 está agudizando la descarga de la crisis sobre los trabajadores y los pueblos, los desempleados, subempleados y marginales que se están alzando en Italia, Estados Unidos, Colombia, en nuestro país y en otros países, desafiando la cuarentena del quédate en casa, parte importante, desde luego, para evitar el contagio y propagación del coronavirus, pero insuficiente, sobre todo imposible de llevar a la práctica para la enorme franja social de desempleados y sub-ocupados e incluso ramas de trabajadores que en nuestro país están siendo obligados a trabajar so pena de ser despedidos, y de otros que efectivamente de manera inhumana, inmoral e ilegal han sido despedidos, quienes hoy carecen de recursos económicos para quedarse en casa, los cuales se ven obligados a salir a las calles para buscar el modo de alimentar a sus hijos, a sus familias.

El hambre desafía el miedo a la muerte por contagio del coronavirus y enfrenta la represión que ejecutan los gobiernos serviles del FMI y de las oligarquías que cómodamente disfrutan de sus riquezas, de sus inmensas ganancias logradas a costa de explotar a los pueblos, quienes creen, como los dueños de los Bancos Pichincha y Guayaquil, que con migajas entregadas como “dadiva altruista” se puede atender una pandemia mundial que afecta a la entrañable ciudad de Guayaquil, a Quito y a todo el país: Con la migaja de 15 millones de dólares esquivan su obligación de entregar por lo menos el 4% de sus millonarias ganancias ejercidas a través del mercadeo del dinero que también eluden cuando tienen una deuda de cerca de 1500 millones de dólares con el SRI que el Gobierno de Martínez y Moreno no cobran como debería ser su obligación; con aquellas dádivas miserables los banqueros y empresarios creen que pueden ocultarle a los pueblos su real carencia de solidaridad y verdadero humanitarismo.

7

Necesitamos un gobierno popular y soberano

Eso habrá de verse en las próximas elecciones –que intentan eliminar y/o aplazar conocidos capitostes políticos al servicio de banqueros y empresarios criollos-; saben, ahora con mayor fuerza que luego de la Gran Asonada Indígena y Popular de Octubre, que, cuando los trabajadores, el movimiento indígena y campesino, la juventud, las mujeres, los pueblos del Ecuador, tengamos que elegir asambleístas que representen los auténticos intereses de los pobres, de los descamisados; cuando tengamos que elegir Presidente (a) y Vicepresidente (a) de un Gobierno Popular y Patriótico que es el único que resolverá de manera correcta, popular y soberana las dos crisis en beneficio de los pueblos del Ecuador: La de la Pandemia Mortal del Coronavirus y la que genera la explotación y opresión del capitalismo: No volverá a elegir representantes de los explotadores extranjeros ni del FMI; peor de los empresarios y banqueros de las oligarquías criollas sino a sus auténticos representantes populares.

[i] Destacamos algunas de las más conocidas multinacionales fabricantes de medicinas, maquinaria especializada para atender la salud, insumos medicinales, etc., del mundo capitalista: Parke Davis, Bayer, Novartis, Roche, Squibb, Sharp and Dome, Ciba, Sandoz, Jhonson and Jhonson; igualmente, La lista de estas multinacionales que controlan producción, precios, es decir, la producción y comercialización mundial de productos medicinales para atender el amplio espectro de enfermedades cancerígenas, renales, epidemiológicas, etc., es interminable; en Ecuador nueve (9) de cada (10) medicamentos que se venden para tratamiento y cura de enfermedades son de marca, es decir, importados de laboratorios transnacionales; Plan V, portal de investigación periodística, denunció la firma de un contrato, sin licitación, por 290 millones de dólares de la Empresa Estatal ENFARMA para compra de medicamentos para enfermedades raras o de difícil adquisición en el Ecuador con la Empresa Panameña Biofarma Corporation S.A. cuestionado como un negociado.

[ii] Enumeramos algunos Hospitales Privados de EE.UU. y Europa. La lista es solo una muestra pues también es interminable: Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles (Estados Unidos); The Priory (UK), Europa; Hospital Karolinska, (Estocolmo, Suecia); Harvard Medical School de Boston (EE.UU); University of Texas MD Anderson Cancer Centre Houston; Hospital Great Ormond Street de Londres Reino Unido; en Ecuador funciona la Asociación de Clínicas y Hospitales Privados: ACHPE-Salud; destacamos algunos Hospitales Privados de Guayaquil: Hospital Kennedy de Samborondon; Abel Gilbert; Clínica Alcívar, Clínica de la Mujer, Alfredo G. Paulson; el caso del Hospital Luis Vernaza de la Junta de Beneficencia de Guayaquil es sorpresivo: los precios de la atención de la salud son caros y está a punto de cerrar como Hospital debido a que los pobres acuden a Hospitales como el del Guasmo mientras los ricos acuden a Hospitales y Clínicas de élite; en Quito, Hospitales privados como Voz Andes; Metropolitano; North Hospital; Clínica El Batán, etc.; el Gobierno de Correa clausuró el Hospital de LEA: Alfredo Valenzuela y otros centros de salud para investigación y atención de enfermedades epidemiológicas; hoy, el Frente Nacional de la Salud de los Pueblos donde trabajan esforzadamente y luchan por una Salud Popular, doctores provistos de ética y conocimientos médicos como el Dr. Ricardo Ramírez , el Dr. Camilo Morán y otros médicos conscientes de la necesidad de atender la salud de los pobres, demandan hoy como prioridad la Reapertura del Hospital Alfredo Valenzuela.

[iii] El sistema de distribución y venta de productos farmacéuticos en Ecuador está controlado por tres (3) distribuidoras farmacéuticas: Farcomed, Difare y Difromer que las comercializan a través de sus cadenas de compra-venta: Sana Sana: Socia de Fybeca; Cruz Azul ligada a la distribuidora DIFARE; Pharmacys, Victoria, Difarmi, etc.

Revista Rupturas
Siguenos
Últimas entradas de Revista Rupturas (ver todo)