A la violencia contra la mujer hay que ponerle un ¡basta!

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Entrevista a la Directora del Observatorio de Género y Diversidad del Colegio de Abogados de Pichincha

Pilar RassaEntrevistamos a la Doctora Pilar Rassa, Directora del Observatorio de Género y Diversidad del Colegio de Abogados de Pichincha respecto del Evento: Criminología y Mujeres realizado hace poco en Quito que tuvo una importante receptividad en la opinión pública.

¿Qué nos podría decir al respecto del desarrollo de ese evento Doctora Rassa?

Fue un evento académico cuyo objetivo fue contribuir a que tanto operadores de justicia, jueces, abogados litigantes nos encaminemos hacia una justicia con enfoque de género, que busque sancionar los delitos, así como la reparación a las víctimas.

Contamos con la presencia de expositores de alto nivel académico Gloria Poyatos (España), María Laura Novo (Argentina), Daniela Salazar (Ecuador), Tania Colmenares (Venezuela), Eduardo Estrella (Ecuador), Enrique Stola (Argentina), Lisset Coba (Ecuador), Gino Grondona (Chile), Pilar Chiriboga (Ecuador), Patricia Vargas (Guatemala)  todos ellos con experticia en el ámbito de los derechos Humanos  de las Mujeres, asistieron Fiscales, Jueces, Juezas, en general operadores judiciales, abogados en libre ejercicio, estudiantes de Derecho, es decir una interesante y amplia participación, estuvieron además agentes de la policía de violencia intrafamiliar, unas 400 personas. Tuvimos amplia difusión por las redes sociales. Se trasmitió directamente el evento por Facebook. Fue un esfuerzo importante pero es un grano de arena en relación con lo que aspiramos a realizar.

¿Eventos como el que Ustedes han realizado no se habían llevado a cabo antes?

A partir de que el Colegio de Abogados de Pichincha está bajo la dirección del Dr. Ramiro García y Dr. Ángel Orna empezó a trabajar en este tipo de temas que eran un poco vedados para las y los abogados, no se lo veía como una necesidad a pesar de que en la sociedad ecuatoriana estamos conscientes de la violencia que existe. Nadie puede colocarse una venda en los ojos y decir que el Ecuador no es una sociedad violenta. Los femicidios son una muestra de ello. El año 2018 se habla de 88 femicidios. Es decir que cada tres días muere una mujer. Pero esos son datos relativos no muy certeros porque cada día siguen aumentando y ni siquiera hay una estadística al respecto. Las Estadísticas que llevan la Fiscalía, los organismos estatales en relación con las que llevan las organizaciones de mujeres difieren. No hay una posibilidad de que digamos <este es el número de femicidios ocurridos este año>. Igual ocurre en los casos de violación porque en la mayor parte no se denuncian. Entonces cuando decimos que una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia sexual en este país estamos hablando de datos mucho mayores y eso a mi criterio es muy grave.

¿Cuáles fueron los objetivos del Observatorio de Genero y Diversidad que Usted dirige para organizar el evento, Criminología y Mujeres?

Uno de los principales objetivos fue entregar a los profesionales del derecho y en general a los operadores judiciales la posibilidad de tener una perspectiva de género en la aplicación de las leyes y sensibilizarlos respecto a la atención. Si no logramos que los operadores judiciales: jueces, fiscales, en general todas las personas que están relacionadas con el derecho tengan una perspectiva de género va a ser muy difícil que en la aplicación del derecho se   respete  los derechos humanos de las mujeres. Quienes hacemos el Observatorio del Colegio de Abogados de Pichincha, consideramos que se hace necesaria la toma de conciencia para identificar las causas de los delitos en contra de este grupo humano, sometido históricamente en razón de su sexo, como consecuencia de una estructura patriarcal vigente en todo el mundo, identificando así mismo sus características, formas de evitarlo, entregando herramientas necesarias para la consecución de justicia y de procesos adecuados que garanticen que los delitos no queden impunes, a fin de contar con una justicia  con enfoque de género.  Hay delitos que están relacionados directamente con las mujeres. Por ejemplo el femicidio, por ello es necesario una perspectiva de género.

Violencia mujer
03.11.17: Proyecto Silencio aborda la violencia contra la mujer para el 34º Premio de Derechos Humanos en Periodismo. Foto: Bruna Faraco / Famecos / PUCRS

En cuanto a violencia sexual, podemos señalar que las mujeres son  violadas a cualquier edad. Solo basta ser mujeres para que exista riesgo de ser violada. Según los datos estadísticos no importa la edad para que este riesgo exista, mismo que persiste hasta el fin de nuestros días. En el caso de los hombres. Los niños corren el riesgo de ser violados. En cuanto a los hombres cuya edad supera  los 18, 19 años de edad, son muy pocos los datos que se tienen de violaciones. No decimos que no existan. Los hay, pero los datos en comparación con violaciones a mujeres, no tienen una relación significativa. Una de cada cuatro mujeres ha sido objeto de violencia sexual. Siempre que planteo esto algunas personas señalan: si hay violaciones a los hombres. No decimos que no. Pero en relación a los delitos de violaciones sexuales a las mujeres el nivel de violencia sexual contra las mujeres es atroz. Efectivamente  existen  violaciones a los hombres en algunos mal llamados Centros de Rehabilitación. Hay que mirar este tipo de delitos desde una perspectiva diferente, con una perspectiva de género   Vivimos en una  sociedad violenta en donde la peor parte la llevan las mujeres.

El Observatorio  tiene como objetivo trabajar con la comunidad legal para sensibilizar sobre  la situación de violencia que viven las mujeres en el Ecuador.   Decimos que a la violencia contra la mujer hay que ponerle: Un Basta. Y decimos que solo si toda la sociedad trabaja para ello será posible. Fue por eso que en el <Observatorio de Género y Diversidad> nos propusimos hacer este evento, Criminología y Mujeres; Para darle a los operadores judiciales instrumentos para trabajar con una perspectiva de género. Si queremos que la justicia cambie, si queremos que los operadores y operadoras judiciales sean sensibles a los problemas de género solo será posible si lo ven desde otra perspectiva. De este modo podremos cambiar la forma de ver los delitos  de quienes hacen la justicia. Solo cuando veamos la justicia desde una óptica diferente esto será posible. No desde la visión machista, patriarcal, que impera en este sistema capitalista, cuando veamos distinto los operadores judiciales van a tener  empatía,  preocupación. Van a ver un poco más allá.

Los operadores judiciales están incididos por esta cultura.

Pero claro. Todos y todas. También nosotras. Porque no es que por el hecho de ser mujeres,  nosotras no estamos incididas por este sistema machista y patriarcal. También a nosotras nos educaron de esa forma.

Así nos educaron también a los hombres.

Exacto. ¿Y qué es lo que hay que hacer para cambiar esta realidad? Eso es lo que tenemos que ver. Me dicen: Ustedes son las que crían a los niños claro todavía la educación de los hijos e hijas son responsabilidad de las mujeres en esta sociedad capitalista, machista, patriarcal.. ¿Y qué pasa cuando nosotras queremos salir de esa dominación? Cuando queremos cambiar la realidad de nuestro entorno. Entonces se genera mucha mayor violencia.

¿Lo que predomina en la cabeza de los hombres y de las mujeres es una cultura machista, patriarcal?

Así es: Esta sociedad capitalista somete a las mujeres. Necesitamos cambiar esta realidad. ¿Desde y hacia donde? Ese es el problema. En el caso de la violencia hay que seguir trabajando por cambiar este sistema. Si: Pero no podemos esperar hasta que se logre cambiar el sistema capitalista para tomar medidas en contra de la violencia que se ejerce principalmente contra las mujeres. Si no lo hacemos estamos sentenciando a la mujeres a morir, a vivir en la violencia que nos oprime. Tenemos que comenzar a “hacer cosas”. En nuestras casas. Desde nuestras escuelas, en nuestros colegios, desde nuestras universidades, en el trabajo podemos comenzar. No es fácil.

La semana pasada atendí  casos  de mujeres que habían sido agredidas sexualmente de las cuales ninguna va a presentar una denuncia porque no confían en la justicia. De enero a junio de 2019, las consultas por violencia sexual, son en su mayoría de mujeres entre los 18 y 25 años. Hay un tipo de violencia sexual que se está desarrollando por lo que estamos planteando una campaña de prevención. Los hechos suceden luego de una fiesta que se realizó en casa de amigos, una salida a un bar o discoteca en la que estuvieron con amigos o conocidos. Tienen características similares tales como: La ingesta de bebidas alcohólicas fue mínima, en relación con la tolerancia de quien la ingirió: dos o tres cocteles. Tres cervezas; pérdida total de la conciencia; se despiertan al otro día desorientadas, adoloridas, sin recordar nada, pero con signos evidentes de haber sido violadas, esto es calzonario manchado;  dolor en genitales; en otras ocasiones no tienen el calzonario o brasier.

Se reportan otros casos en que se despiertan al momento en que las están violando. Lo que llama la atención es la disminución de la edad de las víctimas. En años anteriores las edades de las víctimas oscilaban entre los  25 años a los 36 años. El caso de una joven de 19 años: Un “amigo” que la conocía desde los 12 años le invita a tomar unas cervezas. Luego de tomar dos cervezas que no es para quedar inconsciente, ella se despierta al otro día y no recuerda nada, tenía signos evidentes de haber sido violada.

Es decir: La drogó.

Exacto. Solo sabe que la violaron porque va recordando y porque además tiene una infección vaginal. ¿Qué está pasando con los jóvenes varones en este país? ¡Porque es un fenómeno recurrente!

Es un problema cultural muy complejo.

Es considerar que la mujer es un objeto. Sino pasamos de ser objetos a ser sujetas de derechos va a continuar esta barbarie.

¿Qué medidas se plantearon en este evento acerca de Criminología y Mujeres, para enfrentar estos gravísimos fenómenos?

Es el Estado el que tiene que prevenir la violencia,  en el evento tratamos de dar herramientas a las y los participantes para incorporar el enfoque de género en la justicia. . Ahora nos estamos planteando la realización de algunos otros eventos para sensibilizar en torno de temas de género. Todo esto porque no hacer nada es formar parte del problema. Queremos trabajar por ejemplo con los y las, peritos pues cumplen un rol fundamental para el enjuiciamiento  en relación con  la violencia sexual con las mujeres juducializadas por abortar.

En relación con mujeres judicializadas por abortar, el problema se agudiza pues ellas ya son culpables antes de la investigación, el prejuicio impide una justicia imparcial, nos olvidamos que todas las personas son inocentes hasta que se pruebe lo contrario.

Es una dura pero auténtica realidad.

Lo es. Por eso estamos preparando otro evento, por ello queremos trabajar con peritos sicológos, de contexto, de entorno social.  Existen falencias  Por lo que  Debemos trabajar también desde esos aspectos. Estamos planteando un nuevo evento para el mes de Noviembre

Este ha sido un  evento que rompe con todos los paradigmas. Un primer paso muy importante.

Nosotras podemos decir que desde algunos organismos estatales se ha tratado de dar capacitación a los operadores judiciales. Pero si este tipo de eventos no son permanentes en realidad es muy difícil que podamos llegar a la sensibilidad del funcionario o funcionaria. Pues  tienen una carga de trabajo muy alta, además hay que cambiar el sistema que en  si es revictimizante  para las mujeres. Por ejemplo una  mujer violada llega a denunciar  cuenta lo que le pasó, luego tiene que hacerlo ante el médico, ante el psicólogo, en cámara de Gesell  Es decir se les hace vivir varias veces la agresión de que han sido objeto.

¿La cuarta vez, que se revicitimiza a la persona?

Exactamente. Y lo mismo sucede con los niños y niñas. Y cuando llega la sentencia dicen que el niño o la niña mienten porque parecen haberse aprendido de memoria ¿Cómo no se va a aprender si lo ha repetido 4 veces? En ocasiones es mucho más.

¿Entonces es posible que los operadores actúen desde una óptica de prejuicio?

Es muy factible eso. A menudo la culpa de violación recae sobre las mujeres.

¿En buena medida los peritos y/o peritas están envueltos en el criterio de que la violación es algo “natural” en el sistema?

Exacto. No hay empatía entre la mujer y/o el niño o niña violada y el perito. No es que, en el caso de los niños y niñas, mientan. Nosotros decimos: Los niños o niñas no mienten. En general como señalé el sistema es revictimizante. En el caso de las mujeres hay profesionales que les preguntan: ¿Y qué hiciste para que te peguen? Entonces eso prueba que hay necesidad de que sigamos trabajando sobre esto. Desde el <Observatorio de Género y Diversidad> del <Colegio de Abogados de Pichincha> desde que está el Dr. Ramiro García de Presidente hemos estado incidiendo en estos temas y estamos trabajando durante estos meses en algunas actividades para sensibilizar  a funcionarios, operadores judiciales, abogados.

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