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Por: Alejandro Álvarez Béjar

Fotografía: Archivo

El Gasolinazo, atraco al pueblo mexicano, en plena luz del día

 

 

1. De entrada, digamos que el aumento en el precio de las gasolinas hasta de 24.3% a partir del primero de enero,  es lo que el pueblo ha llamado “el gasolinazo”; al que se reconoce como una muestra contundente de los engaños y el fracaso de la reforma energética, de los engaños y el fracaso de la reforma hacendaria y hasta de los recortes presupuestales que se vienen haciendo desde 2015 y que han golpeado brutalmente a las empresas energéticas, la educación, la salud y la seguridad social, sin resolver sus problemas claves y agrediendo a la población en general, aunque afectan más a quienes menos tienen. Por todo eso, las versiones de que “no hay de otra” y de que son “medidas dolorosas pero necesarias”, poca gente las cree.

 

2. Por eso, la crisis de credibilidad que arrastra el régimen desde la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, hoy se profundiza y se agrava brutalmente al mostrarse la contradicción flagrante del discurso oficial. Eso y la profundidad y amplitud de las resistencias, explican que el Partido Revolucionario Institucional-PRI (partido en el poder) se haya “ofrecido” como interlocutor diligente del gobierno, para “examinar” la posibilidad sugerida por José Antonio Meade de “reducir el Impuesto Especial a la Producción y los Servicios (IEPS) que viene con la venta de gasolina, pero recortando el financiamiento a los partidos”.

 

3. Nadie debe sorprenderse de las enérgicas reacciones de protesta social por todos los rincones del país contra el gasolinazo, protestas que se han querido desacreditar primero, provocando hechos de violencia en los bloqueos espontáneos de carreteras y garitas de peaje, después directamente alentando atracos en los grandes almacenes comerciales, luego hasta lapidación de las oficinas de gobierno en Monterrey, Tuxtla y Chilpancingo, para propiciar esquemas represivos y mostrar imágenes que criminalicen las protestas como parte del “vandalismo y una violencia injustificables”. Poco más adelante, desde el gobierno y las fuerzas políticas se han hecho ofertas magras y tardías de recortes sobre recursos del Instituto Nacional Electoral, de los partidos políticos, de las cámaras de legisladores, todas para limar el descontento y fingir que atienden las demandas populares.

 

4. A casi tres semanas de resistencia, una primera victoria popular se produjo con la histórica movilización en Mexicali, pero como “daño colateral” al gasolinazo: la reversión de la propuesta del gobernador de Baja California Norte (estado fronterizo), de echar atrás la Ley para privatizar el agua. Que en realidad, también busca limar la irritación, retirando la Ley de Aguas pero pidiendo a los municipios cedan sus atribuciones, para debilitar la resistencia al gasolinazo.

 

5. Como estrategia complementaria, los gobernadores y la policía federal, se dedicaron a esparcir rumores para controlar a la población mediante el terror. O haciendo declaraciones para mostrar ante el mundo que en México no hay ningún problema social ni desestabilización política por las reformas estructurales. Pese a lo delicado de la situación, el silencio de las fuerzas armadas ha sido notable, justo porque en el Poder Legislativo espera turno su exigencia de una legislación de Seguridad Interior “que regularice” su presencia en las calles, lo que implica primero que aceptan que ha sido “ilegal” hasta ahora, pero quieren avanzar en la institucionalización de un Estado de Excepción para aplicar la “mano dura” contra las protestas sociales.

 

 

6. Esta episodio del gasolinazo pone varios rasgos nuevos a la crisis política: ante esta protesta  se saturaron las redes sociales con mensajes espurios, audios y noticias falsas, exacerbando la protesta pero para generar temor, confusión y división sobre la tácticas populares, pues al mismo tiempo se hacían llamados a la población a que permanezca en su casa, buscando que los rumores de hechos violentos de atracos sobre centros comerciales y ataques reales por hombres armados por manos gubernamentales o priístas, contengan a la población sin sumarse a las protestas.

7. Los saqueos a comercios, los hechos más violentos y las campañas más incisivas, han ocurrido en el Estado de México, en Veracruz y en Nayarit. Los rumores con impactos más profundos, en Tapachula.

8. Así, el gobierno cambió temporalmente la correlación de fuerzas respecto a los manifestantes, pues generó división entre los participantes de las protestas, sobre cuál es la mejor táctica de lucha, y hasta provocó una cierta crisis de credibilidad de las redes sociales, que no se profundizó más porque la ciudadanía, evidenció sitios de las redes que han lanzado miles de tweets y de mensajes de Facebook y Whatsap´s, espurios y escurridizos en cuanto a su origen, logrando aclarar las maniobras oficialistas.

 

9. Una dimensión particularmente delicada se percibió también con la promoción de mensajes e imágenes en las que supuestamente soldados y marinos detienen y encarcelan a Peña Nieto por “traidor a la patria”. O textos enfatizando el despliegue de “llamados populares” a que los honorables soldados y marinos “salven a la patria” con un golpe de estado. Los elementos responsables de la seguridad nacional no han dicho una palabra al respecto. ¿Dónde está la mano que mece la cuna?

 

10. Otro rasgo, este sí no tan nuevo, es que ante la situación potencial de crisis financiera de las finanzas públicas y privadas y las consecuencias peligrosas de un desborde inflacionario, se regresó atropelladamente al esquema de los Pactos Tripartitos de los tiempos de De la Madrid y Salinas de Gortari: pactos entre gobierno, iniciativa privada, sectores obrero y campesino. Y como muestra de “sensibilidad” ante el nuevo y difícil entorno internacional, el gobierno de Peña Nieto firmó el martes 17 de enero, un decreto para conceder estímulos fiscales “a la repatriación de capitales y deducibilidad tributaria a las pequeñas y medianas empresas que inviertan en activos fijos”.  El gobierno recurre a todo, menos a plantear una política fiscal que grave más a quien más tiene.

11. Curiosamente, una medida como el gasolinazo, que afecta centralmente a la clase media, dejó fuera del esquema de “pactos” a los grupos corporativos de la CNOP del PRI, dejó fuera a los gobernadores de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) y propició la ruptura de la unanimidad de la cúpula empresarial ya que la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) no firmó el Pacto. Y  conste que fue esa organización la que en el conflicto magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), llamó al Ejército a “re-establecer el Estado de Derecho”, insistencia que abandonaron después de la masacre de Nochixtlán, aunque siguieron insistiendo en que se aplicaran “medidas disciplinarias” contra  los maestros disidentes.

 

12. La realidad es que la movilización contra el gasolinazo ya va para tres semanas y abarca a la mayoría de las principales grandes ciudades de todo el país (Tijuana, Mexicali, Hermosillo, Culiacán, Querétaro, Zacatecas, Chihuahua, Monterrey, Saltillo, León, Guadalajara, Cuernavaca, Acapulco, Veracruz, Puebla, la Ciudad de México, Oaxaca, Campeche, Cancún, Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, etc.)

 

13. Se trata de una protesta ciudadana espontánea, de intensidad asimétrica, articulada pero sin liderazgos centralizados, ajena a los partidos políticos y a los sindicatos y organizaciones sociales, muy propicias para que toda la politiquería profesional quiere montarse en la ola, por eso proliferan ONG´s que  han querido reducir los reclamos a una “lucha contra la corrupción”, cuando por todos lados crece el repudio a las reformas estructurales neoliberales.

 

 

14.  Hay lugar entonces para hacer varias preguntas pertinentes:

¿Por qué se decidió adelantar la liberalización del precio de los energéticos? Se dice que porque el gobierno ya no tiene dinero para subsidiar a los consumidores. Pero en rigor, se trata de adelantar el primer paso en la apertura al capital privado, nacional y extranjero, para que disputen entre ellos el mercado interno de petrolíferos, un negocio que ronda los 70 mil millones de dólares anuales. El siguiente paso, será la apertura directa de sus propias estaciones de servicio, por eso se insiste desde ahora en que debe permitirse la apertura de al menos 12 mil estaciones de gasolina adicionales, que ya exhibirán los logos de Chevron, Esso, Standard Oil, etc. El director de PEMEX, Antonio González Anaya ha dicho que PEMEX enfrenta “una subinversión por 15 mil millones de dólares en logística y abastecimiento de gasolinas, debido a que PEMEX se ha enfocado en la extracción” de lo cual concluye que ahora “ambos rubros ofrecen oportunidades para que empresarios hagan inversiones”.

 

¿Por qué se decide hacerlo en un entorno internacional de alza de precios del petróleo y un entorno nacional de dólar encarecido, con esquema de alzas tan fuertes en los precios? Para sembrar la confusión sobre el origen de la maniobra, pues cruzan el alza del precio internacional del petróleo como si fuera motor de un alza del precio de la gasolina. Pero la Administración de Información Energética del Departamento de Energía de EU,  documenta que la gasolina en la región de Houston (desde donde se abastecen las que se venden en México), tuvieron en 2016, el precio más bajo de todo EU y el precio más bajo desde 2004.

 

Hemos estado y ahora seguiremos pagando la gasolina mucho más cara que en EU. ¿Por qué? Porque con el esquema nuevo de alza de precios, hoy se recaudará por el Gobierno a través del IEPS y el IVA de las gasolinas, casi 300 mil millones de pesos y además se está beneficiando en lo inmediato a grandes grupos monopólicos privados nacionales y algunos  extranjeros.

 

15. Cuando se planteó la reforma energética, el argumento justificador usado en televisión por Enrique Peña Nieto era que así “ya no iba a haber más aumentos en la gasolina (lo dijo cuando los aumentos era cuestionados ampliamente, eran de 9 centavos por mes, política que se prolongó de 2010 a 2015); pero además, dijo que iban “a bajar los precios del Gas LP, de la gasolina y de la luz”. Y que ya no era necesario aumentar las exacciones fiscales,  “gracias a las bondades de la reforma hacendaria”.

 

16. Bueno, pues el precio sufre un aumento promedio de entre 15 y 20% aunque en algunas regiones  es hasta de 24% y más el aumento, y si  estimamos que 1/3 del precio de la gasolina va al Impuesto Especial a la Producción y los Servicios (IEPS) y al IVA, eso significa que con la “liberalización”, en realidad el gobierno va a recaudar por impuestos alrededor de 300 mil millones de pesos y un poco más que eso se van a echar a la bolsa los grandes grupos privados, que además no pagan impuestos. Por eso es un fracaso la reforma hacendaria y la crisis financiera ya asoma de nuevo la cabeza sobre las finanzas públicas y las finanzas privadas de los grandes corporativos.

 

17. El discurso gubernamental se ha querido ajustar con rapidez a tratar de  manipular los argumentos de la población en desobediencia civil pacífica: la última justificación es que al agotarse el yacimiento gigante Cantarell, “se acabó la gallina de los huevos de oro”. “Se nos fue secando”. En la lógica de Peña Nieto no hay responsables: los yacimientos se agotan de por sí. Pero hay muchísimas evidencias de que durante años se aceleró la explotación no sólo de Cantarell, sino de los otros yacimientos gigantes como Ka Maloop Zup, por la urgencia de exportar el petróleo a Estados Unidos, aún impulsando los precios internacionales a la baja. O sea,  durante años enfocaron a Pemex en la extracción para exportar el petróleo crudo a EU. Nada de que “se secó”. ¡La secaron!

 

18. Pero aún eso es parcialmente cierto, si no, ¿cómo es que tantos empresarios extranjeros y nacionales participan en las rondas de negociación para explotar yacimientos, otro de los “éxitos de la reforma energética”?

 

19.  Peor todavía: ¿dónde quedaron los multimillonarios recursos cuando los precios del petróleo rondaban los 100 dólares por barril? La gallina de los huevos de oro no murió de muerte natural, la mataron entre los gobiernos del PRI, del PAN y los de Estados Unidos.

 

20. Igual que con los yacimientos, hicieron lo mismo con las refinerías de PEMEX, colocarlas al borde de la quiebra con el argumento de que sale más barato comprar la gasolina importada. Y por supuesto, se pusieron, ellos y sus prestanombres nacionales y extranjeros, en el negocio de importar gasolinas primero y ahora, tras la reforma energética, meterse al negocio directo del almacenamiento y  la distribución.

 

21.  Eso es lo que ha estado determinando el adelanto en la liberalización del precio de la gasolina. Pero al gobierno le viene como anillo al dedo el argumento de que  “la economía mexicana no tiene ningún problema y todos sus males vienen de fuera”, la cantaleta se nos repite hasta el cansancio.

 

22. Pero ¿por qué hoy necesita el gobierno 300 mil millones de pesos adicionales? Por dos razones: porque la deuda pública sigue creciendo y con el alza de las tasas de interés sigue subiendo su costo financiero (en dólares la externa y en pesos la interna, hasta ocupar el 25% del gasto federal no-programable), porque el peso se sigue devaluando frente al dólar y porque quiere llegar a las elecciones del 2018 con una economía con crecimiento mínimo, pero creciendo. Por eso una parte de los impuestos del gasolinazo irá al gasto gubernamental en tiempos electorales. Y sin acláralo, por eso la COPARMEX se negó a firmar “el Pacto Político”.

 

23. ¿Por qué siguen subiendo las tasas de interés? Para contrarrestar la devaluación y contener la salida de inversión extranjera de portafolio, que al salirse golpea la paridad del peso con el dólar. Y si se había dicho que ya no iba a subir el precio de la gasolina y en lugar de eso recetan un aumento no de centavos, sino de varios pesos de golpe, pues tenemos todo el derecho de afirmar que la reforma energética y la hacendaria son un fracaso total.

 

24. Insistiremos en que el gobierno afirma que decide liberalizar el precio porque “ya no tiene recursos para subsidiar a los consumidores” (especialmente a los de la zona norte de México, que poseen un parque vehicular de segunda mano procedente de EU, con motores  intensivos en consumo de gasolina, pues son motores de 6 y 8 cilindros, los famosos “chocolates”); entonces lo que estamos viendo ahora es una maniobra para  trasladar los “subsidios” que se daban a los consumidores para que no compraran la gasolina en EU, para beneficio de los grandes monopolios distribuidores de gasolina, pues la historia de las franquicias de PEMEX  en manos de pequeños empresarios, es cosa del siglo pasado.

 

25. Hoy, se reconoce que el G-500 es el mayor grupo distribuidor y cuenta con 1,800 estaciones de gasolina de las 11,500 que hay en el país; Oxxo, filial del grupo financiero FEMSA  tiene cientos de estaciones (sobre todo en la región centro-occidente) y los dueños de Hidrosina por ahí andan. Señalamos sólo a los grupos mexicanos, porque esos ahora se han vuelto “nacionalistas” y se presentan como grupos “100% mexicanos”, como si eso nos fuera a llenar de orgullo al llenar el tanque de gasolina, pues encimaron sus logos sobre los de PEMEX.

 

 

26. Otro argumento oficial es que el alza de la gasolina a principios de este 2017, fue anunciada con meses de antelación, como “herramienta para someter a PEMEX a la competencia y arrancar un nuevo esquema de fijación de precios por el mercado”. Casi en seguida, la CFE anunció el aumento del precio de la electricidad para consumo industrial y para alto consumo residencial.

 

27. En su presentación en cadena nacional el pasado miércoles 4 de Enero, Peña Nieto atribuyó el alza “a lo que ha pasado internacionalmente con el precio de las gasolinas y del petróleo, que han subido”. Lo que en rigor no es  ninguna explicación, sino una ambigüedad total para defender la idea de que “no había otra alternativa”. Por eso la broma pesada: ¿ustedes qué harían?.

 

28. El esquema utilizado, complejo en su aplicación y sin mayores justificaciones, plantea un aumento de entre 15 y 20% para los dos tipos de gasolina que se consumen en el país, Magna y Premium, con precios que oscilan dentro de ese margen según las distintas regiones.

 

29. Sobre sus efectos, se han planteado al respecto discrepancias entre las grandes cabezas del equipo económico de Peña Nieto, pues por un lado Meade en Hacienda sostuvo que el aumento no impactará en la inflación y por el otro, el gobernador Carstens en el Banco de México, primero dijo que el aumento de la gasolina impactará el nivel general de inflación y luego ha dicho que la presión inflacionaria “será pasajera”. En lo primero, Carstens tiene razón: la inflación subirá por el efecto multiplicador del alza en las gasolinas y los otros energéticos. En lo segundo: veremos.

 

30. Algunos analistas  insisten mucho en que se adelantó la liberalización del precio de la gasolina, porque el gobierno no quería arriesgarse más políticamente, con la cercanía de la elecciones federales en ese año.

 

31. Aunque esa es otra razón muy importante, es más importante el problema que tiene el gobierno con la evolución de la paridad cambiaria, que hoy llega a 22.40 pesos por dólar, o sea, más de  60% de devaluación acumulada en un año.

 

32. El autoritarismo con que se tomó la medida, los mecanismos que pusieron en operación para desacreditar y contener las protestas sociales, la sordera de no atender los justos reclamos sociales, nos están llevando a la profundización de la crisis de credibilidad y legitimidad que arrastra el régimen casi desde el comienzo de su gestión.

 

33. Una primera conclusión: con la liberalización de la gasolina y los precios en ese nivel, se da un jugoso subsidio a grandes grupos financieros metidos en el negocio de la distribución de gasolina, nacionales y extranjeros, asegurándoles además a costa de todos, una cobertura financiera estatal para que enfrenten cómodamente la volatilidad del tipo de cambio, tengan altas ganancias y vean retribuidas sus eventuales inversiones en infraestructura (sobre todo de almacenamiento y transporte).  Y eso lo vamos a pagar todos, de una manera u otra.

 

34. Una segunda conclusión: Las reformas estructurales neoliberales y la hegemonía del discurso político del “Pacto por México” están desacreditados a los ojos de la mayoría más informada del país y entre grandes grupos sociales que se han movilizado contra el gasolinazo.

 

35. Una tercera conclusión: no se puede avanzar en la construcción de una salida exitosa a nivel nacional, porque los distintos actores políticos están enfocando sus baterías sobre las elecciones de 2018 y más que organizar y conducir el descontento popular a buen puerto, unos, juegan a privatizar la defensa del petróleo y cabalgar el descontento social echando agua a su molino, otros, a esconder su responsabilidad en la crisis actual y mostrarse “sensibles” ante los reclamos populares, como el PRD capitalino, que a nivel nacional aprueba el gasolinazo, para luego protestar con sus “masas corporativizadas” en contra de él.

 

36. Una cuarta conclusión: Se requiere serenidad y mucha reflexión al movilizarse, combatir el miedo, dar confianza en las fuerzas populares, tener en cuenta el proceso electoral de 2018, pero sin olvidar que si el movimiento social se desbarranca, no habrá tales “elecciones participativas”.

 

37. Quinta conclusión: aunque aparece como ajeno al gasolinazo, porque desde hace 10 años Felipe Calderón abrió las puertas a la militarización de la lucha contra el narco, lo cierto es que desde entonces se le ha dado a las fuerzas armadas funciones crecientes en la seguridad pública y hoy, se plantea para aprobación inmediata el tema de la legislación para “regularizar” la presencia del ejército en las calles, cuando la violencia no ha cesado y ahora hay voces empresariales que quieren lanzar al ejército contra el pueblo trabajador. La militarización indefinida está ligada al gasolinazo, pues así lo exige el gran capital trasnacional. El fin del combate militarizado al narco y la planeación cuidadosamente programada del ejército a sus cuarteles, son parte fundamental del fin de la escalada de violencia y el regreso de la paz a los hogares mexicanos.

 

38. Ultima conclusión: varios especialistas y diversas fuerzas sociales han propuesto crear un gran frente nacional en contra de las reformas neoliberales y contra la liberalización y aumento del precio de las gasolinas, contra el desmantelamiento y privatización de PEMEX. Han propuesto una reforma fiscal progresiva basada en el Impuesto Sobre la Renta gravando más a quienes más tienen. Que haya una auditoria a PEMEX y se investiguen y castiguen las corruptelas en PEMEX y CFE. Que el Congreso convoque a un período extraordinario para derogar las leyes que sustentan el gasolinazo. Que en lugar de exprimir a PEMEX, se proporcionen recursos financieros para el funcionamiento de las seis refinerías de PEMEX al 100% de su capacidad y poder reducir las importaciones de gasolina. Que se detengan las jubilaciones forzadas de técnicos, profesionistas y trabajadores. Que se detenga el robo de combustibles exigiendo a SEDENA que cumpla con la función que le corresponde, protegiendo los bienes de la nación. Que se fortalezca al Instituto Mexicano de Petróleo para que el país recupere capacidad de avance tecnológico a largo plazo.

 

39. Como se ve, sí hay opciones, sí hay alternativas, pero además hay gente honesta, calificada y patriota que con amplio soporte popular puede volver realidad la urgente y prioritaria tarea de renacionalizar a PEMEX y CFE. Todo ello para iniciar el año con una gran agenda de lucha, que acumule fuerzas para revertir todas las reformas estructurales neoliberales que, entre el PRI, el PAN y el PRD, han metido al país en otra crisis financiera de proporciones mayúsculas, han vuelto permanentes las políticas de austeridad, han desmantelado y quieren privatizar la educación, la salud y la seguridad social, han precarizado el empleo y han destrozado el patrimonio nacional.

 

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ISSN 1390-6038

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