revista rupturas Quito Ecuador opinion analisis

Por: Lenín Ordoñez Chacón

Fotografía: Luis Charro

¡Enmiendas Constitucionales, regreso al pasado!

 

Considerar un tema propuesto como “enmienda constitucional” dentro del ámbito jurídico político que pasó en debate más de 12 meses y se aprobó con el discurso de 100 “sabios” asambleístas de País, con la venia de la Corte Constitucional que su delegación es suficiente como “constituyentes derivados”, es romper los elementos y principios fundamentales de la Constitución, no es una simple enmienda, constituye una alteración en el fondo y forma; no se trata de errores de la constituyente originaria, lo actuado representa un retroceso para los derechos de los trabajadores y pueblos de Ecuador.

 

En el trayecto final de las “enmiendas” se disminuyó el debate de la reelección presidencial indefinida, sumando una transitoria que en el proyecto inicial no existió, no estamos de acuerdo con la reelección indefinida aunque entre en vigencia ahora o en el 2021, constituye un abuso de poder y el monopolio del derecho que tiene el correísmo; levantó cortinas de humo para que el paquete pase y se apruebe sin mayor apremio cuando en definitiva restringe la participación ciudadana, pretendiendo en su entender implementar las conveniencias de posibles supuestos jurídicos que alivien las consecuencias políticas, muy lejos de respetar la normativa que determina un Estado Constitucional de Derecho.

 

En materia se presentó un informe favorable de la comisión encargada del tema y se aprueban 15 “enmiendas” que permiten consolidar el rol del Estado y sus representantes, entrega atribuciones complementarias a las FFAA en la seguridad integral interna; deja claro que el propósito es mantener en pie la institucionalidad burguesa implementada por el correísmo, garantizando la impunidad y la serie de violaciones a los derechos humanos que en el futuro puede cometer en medio de la zozobra y el temor. Resulta remoto pensar en la seguridad de los pobladores del país mientras exista un Estado de injusticia social. Se agasajan el gobierno y sus asambleístas avalando el pago de las pensiones jubilares a los miembros de las Fuerzas Armadas con recursos de todos los ecuatorianos.

 

 

La bancada de Alianza País deja el camino despejado para seguir en sus mañosearías y corrupción, restándole a la Contraloría General del Estado su competencia en materia de fiscalización, su poca transparencia desaparece, se extingue, elimina la posibilidad de control de contratos de este órgano “autónomo” y altera la estructura del Estado.

 

Los obreros del sector público pierden derechos, se despojó al trabajador de todos los derechos que le reconoce el ordenamiento jurídico laboral ecuatoriano, les conducen solapadamente para que formen parte del Derecho Administrativo, las supuestas “enmiendas” desgranan su categorización.

 

Trastoca lo cotidiano y desconoce la institución jurídica del derecho colectivo que esta asentado en tres grandes pilares determinados en nuestra legislación, conforme a los acuerdos internacionales 89 y 98 de la OIT y que son para cumplirlos a saber: a) Libertad de asociación, libertad sindical o derecho de asociación; b) Derecho a la contratación colectiva o pacto colectivo laboral; c) Los conflictos colectivos o conflictividad laboral que comprende el derecho a Huelga y los paros o lock out. La falta de uno de estos pilares destruyen y degeneran la esencia fundamental del Derecho Constitucional que garantiza la contratación colectiva.

 

Las enmiendas ensayadas a la norma suprema vulneran las garantías, es un retroceso al progreso del derecho social; entendiendo que el derecho al pacto colectivo laboral nace unido a la organización de los trabajadores; como el corazón al cuerpo humano.

 

El principio de intangibilidad que esta inseparablemente relacionado con el principio de progresividad que existe en el derecho social y humano queda al margen, se mutila igual que el derecho a la irrenunciabilidad, estabilidad entre otros.

 

El Estado desconoce la igualdad de todas las personas para que disfruten de ellos, una barbarie jurídica del siglo XXI que permite la “enmienda constitucional” de los Art. 299, 326 numeral 16 de la Constitución de la República; así como sus transitorias que pretende en 180 días reformar la ley. Una vergonzosa decisión del poder que provoca injustos e irracionales daños a los beneficiarios de este derecho.

 

Otra “maravilla de progreso” es el atentado que sufre la consulta popular para los Gobiernos Autónomos Descentralizados GAD, reforma irresponsablemente el inciso tercero y cuarto del Art. 104 de la Constitución. Los municipios no podrán convocar a una consulta popular sobre cualquier tema, restringe el derecho, concentra poder y limita la autonomía de los GAD y su acción, debiendo pedir autorización y venia cuando se trate de atribuciones en educación y salud, en perjuicio de la gestión local.

 

 

La comunicación como servicio público, atenta a los derechos de comunicación; la reforma planteada promueve aumentar el poder discrecional del Estado, el control de todos los medios para el beneficio político y personal del correísmo, se adecuó la norma constitucional a la ley de comunicación permitiendo que los medios privados sean concesionarios del poder, encaminando su control, donde el Estado imponga su supuesta verdad; desconoce la pluralidad de expresión, limita el accionar de los medios a través de instituciones de control y regulación, entregando mayor poder. El derecho a la libre comunicación no se garantiza.

 

Estos comentarios demuestran que este supuesto “trabajo” de los asambleístas de País, del correísmo, de los medios que posesionaron a este mamotreto como simples “enmiendas”, no lo son; no representan progreso, son reaccionarias, beneficia a unos pocos y al gobierno de Rafael Correa.

 

Esta normativa constituye reformas a la Constitución y por lo tanto ya aprobadas demandamos su inconstitucionalidad y que se realice la consulta popular para que el pueblo y los trabajadores decidamos en las urnas el país que queremos, ya que lo actuado carece de legalidad.

 

Calcular Page Rank

Las Casas Oe3-128 (entre América y Antonio de Ulloa)

Quito-Ecuador

ISSN 1390-6038

Revista Rupturas © 2015 Derechos reservados