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Por: José Villarroel Yanchapaxi

Fotografía: Archivo, capturas

El loco del ático caótico

 

Hace una década, en los albores de lo que en adelante sería conocida como la Revolución Ciudadana, Rafael Correa Delgado, palabras más palabras menos decía: “Ojalá muy pronto nos releven los jóvenes y nos manden a la casa por inútiles”.

 

¿En qué momento se olvidó el espíritu de la Constitución de Montecristi que según él era un canto a la vida y que duraría al menos 300 años? Justamente cuando entre gallos y medianoche, se cambiaron mañosamente ciertos artículos de la nueva carta magna para permitir un hiperpresidencialismo que le diera carta abierta para declarar : “El Presidente de la República no es sólo jefe del Poder Ejecutivo, es jefe de todo el Estado ecuatoriano, y el Estado ecuatoriano es Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Poder Judicial, Poder Electoral, Poder de Transparencia y Control Social, Superintendencias, Procuraduría, Contraloría, todo eso es el Estado ecuatoriano” .

 

La incesante propaganda y casi una docena de medios de comunicación incautados por el estado ecuatoriano como: el periódico El Telégrafo, Gamavisión, Telecentro, y otros que creó el oficialismo: Radio y Televisión pública, Canal 7, periódico El Ciudadano; se convirtieron en el parlante del correísmo secundado por periodistas faltos de ética profesional , obsecuentes con la libertad de expresión que hicieron causa común para crear un falso país del Sumak Kawsay (Buen Vivir) que más tarde fuera denominado por la verborrea de Rafael Correa como “El jaguar latinoamericano” parodiándolo con los Tigres asiáticos (Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán) que, entre 1960 y 1990, mantuvieron altas tasas de crecimiento e industrialización.

 

Serán de ingrata recordación: Xavier Lasso, Fredy Ehlers, Orlando Pérez, Rolando Panchana, etc., quienes fueron los aduladores de cámara, tinta y micrófono del correísmo además de los hermanos Ramón y Jaime Bravo que actuaban como “Don Eleuterio” y “Don Justo” respectivamente, realizando el sainete de las sabatinas: Lenguanoticias  sumados a una parafernalia de artistas como Hugo Idrovo que no dudo en afirmar: “Soy borrego y no lo niego”.

 

El 1 de marzo de 2014, Rafael Correa preveía revisar su decisión de no buscar la reelección en las elecciones de 2017. El mandatario señaló en su enlace ciudadano que tiene la “responsabilidad de garantizar que este proceso sea irreversible”. Correa calificó como necesario levantar las restricciones constitucionales a la reelección. “Sí creo que hay que pensarlo seriamente y hay que dejar la puerta abierta en caso de que esos nubarrones se hagan más grandes”, manifestó sobre el artículo 114 de la Constitución, que, en el segundo inciso, precisa que el Presidente de la República permanecerá 4 años en sus funciones y podrá ser reelecto por una sola vez. Un año más tarde en el 2015 la Asamblea Nacional, mayoría de Alianza País aprobaron las 15 enmiendas a la Constitución en especial la que habilitaba la reelección quedando de la siguiente manera: “Las autoridades de elección popular podrán postularse para reelegirse. Las autoridades de elección popular que se postulen para un cargo diferente deberán renunciar al que desempeñan. La Presidenta o Presidente de la República permanecerá cuatro años en sus funciones y podrá postularse para ser reelecto”.

 

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El 4 de abril de 2016, Rafael Correa declaró: ‘Mi intención es retirarme por un buen tiempo y ojalá definitivamente de la política’, pero un año más tarde durante la campaña para las elecciones presidenciales del 2017 manifestó: “En un contexto muy particular, el único que garantiza una victoria soy yo”. Empezaba ya su idea de creerse imprescindible.

 

Erasmo de Rotherdam en su obra: “Elogio de la locura”  publicada el 15 de junio de 1511 anota: “No hay ninguna sociedad ni relación humana que pueda ser placentera ni estable sin mí, que ni el pueblo al príncipe, ni el siervo al señor, ni la criada a la señora, ni el discípulo al maestro, ni el amigo al amigo, ni el marido a la esposa, ni el inquilino al casero, ni el camarada al camarada, ni el huésped al anfitrión les soportarían un instante si el uno con respecto al otro no fingieran, ni se adularan, ni se engañaran, prudentemente, ni se untaran con la miel de la locura.”

 

La locura, hija de Plutón y Hebe, criada por la ebriedad y la ignorancia, es indispensable en la vida diaria del hombre y está presente en cada segundo de su existencia. A su lado se encuentran la adulación, la demencia, la pereza, la molicie, el olvido, etc. A los gobernantes les sacude la soledad o la sevicia del poder. Rafael Correa no iba a ser la excepción a pesar de que en repetidas ocasiones durante su mandato pidiera disculpas a su familia por mantenerse tanto tiempo alejado del hogar pero eso, era un sacrificio que merecía la patria.

 

El ático, es un espacio habitable ubicado directamente debajo de la azotea de un antiguo edificios. Era la parte menos noble dada su penosa accesibilidad, su temperatura más extrema y variable y la posible humedad derivada de su cercanía al tejado. Que Rafael Correa ocupe un ático en Bruselas no expresa otra cosa sino su vida instintiva centrada en la egolatría representada por el Twitter en donde hace gala de su intolerancia y justificando proyectos inservibles como la Refinería del Pacífico o la Universidad de Yachay con un cinismo propio de la barbarie ovejuna, eso si fiel a su estilo: la beligerancia con infinito amor.

 

Ese ático es el lugar desde donde realiza sus cadenas virtuales pues echa de menos a saltimbanquis y bufones, a las asambleístas alza manos y a los borregos come sanduches a quienes pagaba para que lo aclamaran. A Galo Mora y al grupo Pueblo Nuevo para que acompañaran su desafinada voz, a los Ministros, Viceministros Secretarios y Subsecretarios, al Mashi José Maldonado natural de Peguche quien celebraba las bromas agrias de su jefe aunque fuera en contra de su grupo étnico. Todos ellos fueron en las sabatinas un grupo de ventrílocuos a sueldo cuyo cometido era avivar a las masa para exaltar al presidente ponderando su magnanimidad, haciéndoles creer que era el sol, alrededor del cual giraba todo el universo, que era el Mesías esperado para liberar al Ecuador de la partidocracia y la “prensa corrupta”, la única persona que podía materializar el slogan. “Mentes lúcida, manos limpias y corazones ardientes” pues era el centro no sólo de su movimiento político (carente de ideario), de los gobernantes mal llamados progresistas de Latinoamérica y ¿porque no? de todo el mundo civilizado.

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Quizá en Rafael Correa se haya acentuado el síndrome de la fortaleza sitiada, es decir que cuando se ve criticado cree que está amenazado y se encierra en sus muros, por lo que empieza a atacar a todo el que piensa distinto. Su actuación me recuerda a Hugo von Castiglione, dueño de un enorme imperio financiero e industrial en Europa Central y Oriental que sostenía: “No es ladrón el que roba, sino el que se deja sorprender”.  “Suerte es todo lo que me favorece. Verdadera suerte es lo que me favorece y perjudica a otros”.

 

El ático, desde donde Rafael Correa (convertido en opositor de su propio movimiento político) twitea es el símbolo de una década del correato derrochador, cínico y pueril. No ha podido elegir un lugar más patético pues ya no tiene lo que el mismo dio por llamar “acuerdo entre privados”, el aceite metálico de empresas chinas o brasileras. Desde allí defiende a capa y espada los supuestos logros de la década robada y principalmente a Jorge Glas Espinel.

 

La lógica correísta parece ser: “Quien sabe menos que yo es un imbécil, un limitadito; quien sabe más, es un mediocre, un odiador o un cabeza de zapato”. Oírlo retorcer los argumentos para salirse con la suya porque en Petroecuador, según él, “antes no podían robar mucho porque no había inversión” o que la corrupción es un síntoma de la recuperación económica confirma que la estupidez es el arma más destructiva del hombre, su más devastadora epidemia, su lujo más costoso.

 

La situación política ha dado un giro en Alianza País desde que el loco del ático se instaló en la capital del país de su consorte. El poderío electoral verdeflex se ha resquebrajado porque han salido a la luz los actos de corrupción de la compañía Odebrecht y los negociados de José Conceição Santos con el emisario de Glas, su tío Ricardo Rivera que habría recibido millones de dólares para que hiciera las megaobras que tanto pregona el correísmo a tal punto que el empresario brasileño afirmó que a nombre de Rafael Correa el hoy procesado Jorge Glas pidió un millón de dólares para la campaña política. Por otro lado está el descubrimiento de una cámara instalada en la Presidencia de la República por la Secretaría Nacional de Inteligencia SENAIN, policía política por medio de la cual Correa espiaba y vigilaba de políticos de oposición; la denuncia de jueces hartos de la injerencia y la presión de Gustavo Jalk, Presidente del Concejo de la Judicatura así como de altos jerarcas de la Lista 35 con Alexis Mera y los Hermanos Alvarado a la cabeza que presionaban a los jueces para que dicten sentencias según el requerimiento del estado o de sus coidearios.

 

Nicolás Maquiavelo, en su obra El Príncipe, garantiza que: “Sí imponemos el autoritarismo sobre un grupo o república tendremos siempre el control”. Al correísmo le funcionó aquello durante una década teniendo a los ecuatorianos bajo control, obnubilados por un discurso que traía el insulto y la descalificación como arma azuzando equivocadamente la lucha de clases. Quien no fuera denostado por Rafael Correa en su sabatina debía darse por bien librado y agradecido por no haber sido vilipendiado o amenazado en público.

 

El Twitter, por ahora, arma favorita de Rafael Correa, será insuficiente para tapar los casos de corrupción que a julio de 2016 según la Contraloría envió a la Fiscalía más de 2.000 informes con responsabilidad penal, de alrededor de 566 instituciones públicas, entre ellas: la Presidencia de la República, la Vicepresidencia, la Asamblea, la Corporación Aduanera, CNT, Petroecuador, IESS, CNJ, CFN, la misma Fiscalía del Estado, entre otras, por no mencionar los elefantes blancos del correísmo encubiertas en su momento por el ex contralor Carlos Pólit, y Galo Chiriboga, ex fiscal general.

 

Hace meses nadie podría prever que Lenin Moreno diera un remesón al interior de su propio movimiento aunque ya se sabía de las fisuras que ocurrían en dicha organización. Hoy con la detención preventiva por asociación ilícita de Jorge Glas y de su tío Ricardo Rivera, el movimiento parece irse desmoronando y dividido entre correístas y morenistas.

 

Marcela Aguinaga, Virgilio Hernández, Ricardo Patiño, Gabriela Rivadeneira, Soledad Buendía, entre otros, correístas acérrimos, tratan desesperadamente de mantener a flote la barca que se llama Alianza PAIS y que se hunde irremediablemente en tanto José Serrano ex Ministro del Interior (envuelto en el escándalo de los pases policiales que nunca se aclararon) y actual Presidente de la Asamblea Nacional mantiene una posición ambigua frente a esta ruptura esperando venderse al mejor postor.

 

 

La revolución ciudadana día a día se va desacreditando envuelta en escándalos del mal manejo de los dineros públicos. En el mediado plazo, pronto será una propaganda más de las tantas que el pueblo ecuatoriano estuvo acostumbrada a escuchar durante esta década robada pero, con el pasar del tiempo se ira desgastando

 

Ahora, terminado su mandato Rafael Correa Delgado, sin el poder mediático, ni con todos los poderes que acaparó (aunque su radio de influencia sigue en ciertos sectores del poder y por eso es necesario descorreizar el Ecuador) no acepta que es un ex Presidente, un simple ciudadano, que ha perdido gran parte de su capital político. Desde su ático en Bruselas intenta gobernar a control remoto a quien estaba destinado a cuidar a los “compañeritos” pero como decía mi abuelo le salió la bigotera al revés”. Que la consulta popular llamada por Lenin Moreno mine las entrañas del correísmo corrupto y le dé la extremaunción al loco del ático caótico negándole la reelección esta por verse.

 

 

*Magíster en Estudios culturales latinoamericanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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