revista rupturas Quito Ecuador opinion analisis

Por:  Henry Izurieta

Fotografía: Vladimir Cruz, Paulo Ito, archivo

El fútbol, desde la pasión a la manipulación. 
Un ensayo crítico

 

El “deporte rey” tiene multitud de implicaciones de todo tipo que vale la pena analizar.

 

Todos los días, pero principalmente los fines de semana millones y millones de hombres y mujeres se involucran con el “deporte rey”, el fútbol. la FIFA en el año 2006 calculó que 265 millones de personas  cada fin de semana lo practican1, ningún otro deporte alcanza esa cifra. Unos y unas afiliadas a asociaciones de futbolistas aficionados, lo juegan en millones de canchas construidas especialmente para el efecto a lo largo y ancho del planeta, generalmente les acompañan sus familiares y amistades. Es un especie de ritual que con pequeñas diferencias se da tanto en América, Asia, Australia, Europa como África. En Ecuador, en buena parte de las ocasiones, suele terminar por lo menos con el intercambio de unas cuantas cervezas y, a veces, con el intercambio de trompones.

 

Por el lado profesional la situación es parecida, unos 110 mil futbolistas en el planeta han hecho de este deporte su forma de vida y de ingreso económico. Sus destrezas van mucho más allá de las cascaritas.   Esas capacidades adecuadamente promovidas por el periodismo deportivo y la promoción de sus equipos profundiza, aun más, el impacto psicológico que sufren los aficionados que en el proceso de construcción de los ídolos que se convierten en referentes sociales que conduce a los aficionados que, en realidad, son el objetivo.

 

La final de la copa mundial de fútbol 2014 fue vista por 695 millones de personas, mientras que todo el torneo fue visto en vivo por 3.2 mil millones de personas, ese el enorme alcance de este deporte.

 

El acceso a ese público es el que se negocia con la FIFA que aparece como la “propietaria” de esa audiencia cuando se trata de campeonatos mundiales; o las Asociaciones de fútbol de los 207 “territorios” que se han inscrito en la FIFA, más que en la ONU; o los clubes deportivos; o las ligas deportivas de barrio, cuando se trata de los deportistas barriales.

 

Fútbol deporte de multitudes

 

Varias teorías intentan explicar el nivel de masificación alcanzado por este deporte. Son dos las que integradas posiblemente expliquen de mejor manera esta situación.

 

La primera es la que tiene que ver con la facilidad con la que este deporte puede ser practicado y consecuentemente la identificación que cualquier ser humano puede hacer con este.  Con pocas reglas, se puede jugar casi en cualquier lugar. No son indispensables los arcos, un par de piedras es suficiente, tampoco la cancha reglamentaria, se lo puede jugar en espacios muy reducidos como las calles, incluso tampoco es indispensable el balón,  los niños lo juegan con unos pedazos de papel hecho puño.

 el nacional ecuador futbol politica

 

Cualquier persona también lo puede hacer. Hay países en donde los niños, luego de aprender a caminar, lo que primero se les enseña es a patear una pelota. Las personas con diversas discapacidades encuentran también en el fútbol mecanismos de integración.

 

Es más, desde inicios de este milenio también lo hacen las mujeres que antes fueron excluidas del “deporte para hombres”. Las mismas estadísticas de la FIFA al 2006 reconocen que lo practicaban unas 26 millones de mujeres, cifra que seguramente se ha duplicado en los últimos años.

 

Otros deportes que podrían disputar en acogida como el basket requiere que sus jugadores sean de estatura alta. En ligas como la NBA jugadores de dos metros de estatura están entre los más pequeños. Mientras aquellos de estaturas de 1.80 son muy escasos por considerarse que no tienen oportunidad debido a ser pequeños. Otro deporte muy popular en los Estados Unidos es el fútbol americano cuyos cultores se distinguen por su estatura y corpulencia.  Estos dos deportes del ejemplo no son practicados por personas muy comunes.  El beisbol si admite mayor diversidad, es popular en varios países, pero no ha alcanzado la popularidad del fútbol.

 

El balonpié tiene espacio para todos, para los corpulentos como el defensa panameño Román Torres, que participó en el mundial de Rusia con 99 kilos de peso o uno de los goleadores del mundial de Rusia Harry Kane con igual peso o Daniel Badislav un arquero rumano de 130 kilos; así como para los delgados como el seleccionado mexicano Javier Aquino que pesa 59 kilos; para los pequeños como Diego Maradona con 1.65 m. que es la misma estatura del mediocampisa suizo Xherdan Shaqiri; como para los altos como el bosnio Zlatan Ibrahimović con 1.95 m.  Seleccionados nacionales tan jóvenes como Pelé que participó en un mundial a los 16 años, o uno de los mejores de Rusia 2018 con solo 19 años, el frances Kylian Mbappé; pero los mayores también tienen oportunidad como el arquero Essam El Hadary de la selección Egipcia a los 45 años. Tan atractivo como para que el recordman de 100 metros, Usain Bolt con 1.95 m. de estatura y 9.58 segundos en los 100 metros, ahora se convierta en futbolista.

 

Cualquiera lo puede practicar, de esa manera millones se identifican con sus ídolos, no solo por la admiración a sus destrezas, sino, también por varios parecidos como color de piel, estatura, corpulencia, nacionalidad, club, condición socioeconómica.  Existen mayores posibilidades de que los aficionados se sientan representados en varios aspectos personales por los jugadores profesionales, a su vez, ese aficionado con relativa facilidad, si lo desea, podrá intentar reproducir lo que su ídolo realiza en cualquier campo de fútbol.  Pocos deportes como el fútbol ofrecen estas posibilidades para todos.  Esa es una de sus facetas atractivas.

 

Por otro lado, la otra teoría sobre la razón del impacto masivo del fútbol tiene relación con el fútbol visto como negocio.

 

Los estadios son los escenarios en donde los partidos de fútbol se realizan y en donde la oportunidad de contemplar en vivo el juego, de vivir la experiencia en directo se puede concretar.  Pero los estadios cada vez están más vacíos, excepto cuando se realizan partidos de mucha importancia o son muy promocionados. Es común ver escenarios deportivos con capacidad para decenas de miles de asistentes en los que los jugadores y cuerpo técnico compiten en cantidad con los escasos espectadores.

 

Sin embargo, esto ya no es un problema. Las asociaciones de fútbol, los clubes llegan a acuerdos millonarios con los medios de comunicación, especialmente con las cadenas de televisión, a las que venden los derechos de transmisión, lo que, al parecer, incluso es más lucrativo que la venta de entradas a los estadios si estuvieran llenos, pero hay ocasiones en las que la ventaja es doble, pues se llena el estadio y se vende derechos de transmisión.

 

 

Los mass-media tienen en este deporte un mecanismo que atrae, que logra captar la atención de millones.  Es a través de los medios de comunicación que la magia del fútbol llega a impactar en la consciencia de la “masa” y se masifica más aún. Entonces, en los hechos, se crea una mutua dependencia, los medios necesitan del fútbol para mantenerse, para ser el vehículo por el cual se satisface el genuino interés social sobre este deporte y el fútbol necesita de los medios para difundirse más y crear los mitos, los ídolos, las controversias con las que el espectador se involucra al punto de convertirse en fanático. Se genera un círculo virtuoso, podrían decir los empresarios del deporte.

 

Todos, jugadores, espectadores, su entorno son conducidos a un mundo en el que el espectáculo se magnifica y crea un alto nivel de dependencia.  Es común escuchar la critica a los aficionados y periodistas deportivos en el sentido de que de la mitad de semana hasta el domingo hablan de los partidos que se realizarán el domingo, mientras que de domingo hasta el miércoles hablan de lo que sucedió en los partidos del fin de semana pasado.

 

Los noticieros tienen entre sus segmentos más importantes al deportivo y éste a la sección de fútbol profesional como la más importante y generalmente la única, entre otras razones porque los periodistas a cargo también obtienen ventajas económicas.  De hecho, el propio noticiero tiene la posibilidad de consolidarse en función de su segmento deportivo. En los medios impresos, la sección de fútbol profesional suele tener gran espacio, su impacto es tan elevado que incluso existen revistas especializada, como Estadio en Ecuador.

 

Esto define una enorme masa humana pendiente de lo que sucede con el fútbol y sobretodo con ciertos personajes, sus ídolos, hasta en sus mínimos detalles. Messi y Ronaldo están en la cima de la atención, pero en cada país sucede lo mismo con sus ídolos locales, los goleadores son los que más atracción generan.

 

A esa enorme masa en manos de las asociaciones de fútbol y medios de comunicación se trata de incrementarla aplicando muchas alternativas, el objetivo es que sea siempre muy grande y tienda a seguir creciendo, pues tiene valor comercial.

 

El fútbol fuente de fortunas

 

Las empresas comerciales necesitan llegar a sus potenciales clientes, buena parte de éstos están “en manos” de las asociaciones de fútbol y medios de comunicación.

 

Fox, una de las empresas de comunicación más poderosas de los Estados Unidos compró los derechos de transmisión de los partidos de los mundiales de fútbol 2018 y 2022 para ese país en 400 millones de dólares. De igual manera proceden las Federaciones de fútbol de cada país, al igual que cada club profesional, pero no es la única forma de ingreso.

 

 

Otra es la venta de espacios publicitarios. Para ello todos los espacios son susceptibles de venta, los más comunes son las vallas ubicadas a los lados de la cancha. El cuerpo del futbolista es un buen ejemplo de venta de espacios: la frente con su gorra, su camiseta en los hombros, pecho, espalda, y la más reciente, las nalgas después de que los encargados de marketing descubrieron que tanto hombres como mujeres cuando ven a una persona de espaldas una de las zonas de mayor atracción son sus “nachas”. El cuerpo del deportista convertido en mercancía-escaparate.

 

Hablando del deportista-mercadería, la principal expresión de ello es la venta de sus pases que los ubica casi como esclavos. Una esclavitud, en los hechos, bienvenida, pues esta variante entrega a este esclavo, que es vendido en enormes sumas, una condición de vida envidiable. Son beneficiarios también quienes están en su entorno, su representante que es el encargado de negociar su pase; el equipo que lo vende y fue dueño de su pase que, como en muchos casos en el mundo recibe tanto dinero que logra superar déficits económicos, el directivo, generalmente dueño del pase.

 

El equipo que lo compra, si bien hizo un importante egreso, espera recuperar con creces la inversión con la serie de “alegrías” que el nuevo jugador dará a la hinchada, que se traducirá en más ingresos para el club.  Pero quien realmente es el beneficiario es el dirigente, generalmente dueño del pase, que se quedará con la mayor tajada por la venta de su “esclavo-futbolista”.

 

El resultado es que el intercambio beneficia principalmente al dueño del pase, antes que al futbolista. La oportunidad de negocio, típica acción en el contexto capitalista, también se expresa aquí. Quien logra identificar un talento y es dueño de su pase, logrará, en el mediano plazo, una fortuna. Identificar talentos entonces se vuelve una prioridad, para ello son destinados los denominados “caza-talentos” que pululan en canchas deportivas barriales, campeonatos intercolegiales, etc.  siempre bienvenidos, pues podrían traer la fortuna a algún hogar pobre.

 

Es tan alto el impacto en los negocios que tiene el fútbol que, según Forbes, de los diez deportistas mejor pagados del mundo, tres son futbolistas.

Cristiano Ronaldo en el año 2017 fue el deportista mejor pagado del mundo con 93 millones de dólares, también lo fue el 2016 con 88 millones. Una parte de sus ingresos provienen de su salario y otra de sus contratos publicitarios.

 

Son cifras astronómicas. Un director  de alguna organización con un salario de unos cuatro mil dólares, -que para Ecuador es un sueldo muy bueno- tendría que trabajar más de tres mil años para alcanzar la cifra que ganó Ronaldo en tan solo dos años.

 

 

Para congoja de Ronaldo, Messi parece que lo desplazará del primer lugar de futbolista mejor pagado en el 2018.

 

Sin embargo, el argentino Carlos Tevez, que juega en China, es el futbolista con el sueldo más alto del mundo: 110 mil dólares diarios.

 

La representación de futbolistas es un rubro de ingresos muy interesante.  Gestitute es una empresa de representación de deportistas, Jorge Mendes, su dueño, representa a 91 deportistas, trabajo en el que ha obtenido 72 millones de dólares en comisiones en el último año.  Qué tal?.

 

Para sostener tal nivel de egresos los clubes deben tener mucho dinero.  El Barcelona tiene el presupuesto más alto del planeta para la campaña 2017-2018 con mil 44 millones de dólares, le sigue el Real Madrid con 803 millones. El Manchester United, el equipo de Antonio Valencia, tiene un presupuesto de 762 millones de dólares.

 

La plata llama a la plata

 

¿De dónde va a sacar el Barcelona tanto dinero?

 

La respuesta generalmente está detrás de las imágenes de dirigentes y deportistas, en la pared en la que se pueden ver los logos de las empresas auspiciantes, Audi, Gillette, Rakuten, Beko, Nike, Konami, etc. que aportan millones para tener la oportunidad de aparecer en el fondo de las entrevistas que brindan los deportistas, en sus camisetas, gorras, etc.

 

Carlos Slim, el latinoamericano con más dinero y el hombre más rico del mundo entre los años 2010 y 2013, tiene entre sus propiedades parte o la totalidad de varios equipos de fútbol: León, Pachuca de México; Real Oviedo de España.

 

George Soros tiene el 1.9% de acciones del Manchester United; el ruso más rico del mundo, Alisher Usmanov tiene el 30% del Arsenal inglés; el jeque Mansour Bin Zayed a través de su empresa Abu Dhabi United compró el Manchester City, tiene parte de las acciones del New York City de la liga norteamericana; Otro ruso millonario compró en 233 millones de dólares al Chelsea; entre muchos otros casos.

 

En el mundial de Rusia una de las selecciones favoritas fue Alemania, el campeón mundial más reciente, pero salió eliminada en la primera ronda lo que dió como resultado enormes pérdidas para un banco alemán que realizó inversiones relacionadas con la imagen de “Alemania Campeón 2018”, de igual manera, Adidas, la empresa alemana de artículos deportivos, ya anticipó pérdidas debido a la eliminación alemana.

 

Demás está decir que, ni millonarios ni empresas, lo hacen por amor al deporte, sino por ser un importante rubro de ingresos para aumentar sus fortunas.

 

Un almacén de electrodomésticos en Bélgica ofreció devolver el dinero a quienes hayan comprado una TV si su selección marca más de quince goles.  Las televisiones se agotaron y Bélgica está a punto de llegar a los quince goles.  En ese mismo país las camisetas de su selección se agotaron a un precio superior a los cien dólares. Pero no es problema, Adidas estrenó un robot capaz de producir 800 mil camisetas por día, obviamente dejando sin empleo a miles de personas a las cuales malpagaba en miles de sus fábricas en todo el mundo. Los costos varían conforme la calidad de los materiales, pero van desde 33 centavos de dólar hasta unos cinco dólares. Son solo ejemplos de la pasión de más de tres mil millones de personas, con la que se inflan las billeteras de las grandes marcas de ropa deportiva: Adidas, Nike, Reebok, etc. a nivel mundial, o Marathon en Ecuador.  Y solo estamos hablando de un rubro, las camisetas.

 

Así se logra acumular los miles de millones de dólares de los cuales disfrutan un reducido grupo de personas.

 

Los hinchas los consumidores

 

De esta manera este deporte es insertado en el proceso de reproducción del capital. El futbolista que requiere el zapato de marca para jugar bien, cuando en sus inicios lo hacía a pie limpio. Así mismo el aficionado que para vivar a su equipo necesita la camiseta oficial vendida a altos precios cuando antes era suficiente sentirse parte, aunque solo sea mentalmente, del equipo.  Aquí es donde los “sponsors” o los “partners” se insertan en el negocio para obtener ventaja de la relación que cultiva el club de fútbol con sus hinchas y las federaciones con los aficionados. Los sponsors llenan con sus logos camisetas, pantalonetas, gorras de los futbolistas; pancartas, anuncios en los estadios que serán vistos en los medios de comunicación cuando estos transmitan los partidos o las entrevistas. También realizan contratos con los medios de comunicación con idénticos fines. Adidas, uno de los partners oficiales de la Copa Mundial de Fútbol, en el mundial de Brasil invirtió 3450 millones de dólares auspiciando a varias selecciones, al propio mundial, a Lionel Messi, entre otros, y registra ventas anuales en el ámbito del fútbol por 2590 millones.

 

 

Esos recursos finalmente salen de los miles de millones de aficionados al fútbol que son orillados a comprar los productos de estos sponsors y partners, tanto del mundial del fútbol como de los torneos nacionales en cada país, así como por los mecanismos de promoción de cada equipo.

 

El control que en los campeonatos mundiales ejerce la FIFA es tal que incluso las ventas fuera de los estadios es regulada, al igual que la propaganda. Las fanFest son muestra de ello.

 

Según la propia FIFA en Alemania, Polonia, Australia, Canadá, India el mundial de Brasil de entre quienes lo vieron en directo 45% de ellos tenían una condición económica alta, por consiguiente gran capacidad de compra. Mientras en México, Argentina, Rumania la condición socioeconómica de la audiencia fue baja en un porcentaje superior al 50%.

 

Lo anterior, para algunas de las empresas que financian el mundial es poco trascendente porque sus productos están diseñados para llegar a toda la población, es el caso de Coca-cola cuyo gaseosa con bajo costo le garantiza un amplio mercado.

 

La atracción “innata” que ejerce el fútbol sobre la población es reforzada por los medios de comunicación, especialmente la TV, convirtiendo a este deporte en un espectáculo de masas cuyo impacto va más allá del campo de juego, del estadio y de la sala en la que está instalada la televisión.

Los hinchas de los clubes, de la selección hacen cola en los almacenes de los sponsors para adquirir sus productos.

 

El fútbol espectáculo, espacio de promoción personal

 

Las estrellas del fútbol, demás está decirlo, son sus jugadores, especialmente sus ídolos. Mientras más cobertura se les brinda mayor impacto tienen, a su vez, en la sociedad en su conjunto. Al igual que ellos, otro grupo de personas involucradas en este deporte reciben enorme exposición en los medios: los dirigentes.

 

Tanto dirigentes como futbolistas son referentes deportivos y más ampliamente, son referentes sociales, esa condición les da la categoría de políticos. Sus opiniones, formas de pensar, de comportarse, de vestir, etc. son referentes para enormes masas de personas, son un imán para los partidos políticos que les abren sus espacios y pretenden que se adhieran a su propuestas.

 

Es común que personas con aspiraciones políticas utilicen al deporte como “trampolín político”, incursionan en este deporte con la visión de utilizarlo.  En Ecuador existen muchos casos, también en la mayoría de países. Otros, jugadores y dirigentes, de larga trayectoria deportiva en cambio se insertan en la vida política usufructuando la imagen que han construido a lo largo de su actividad deportiva.  Un evidente caso de éxito en el Ecuador es Francisco Cevallos, arquero de importantes equipos del país y actualmente presidente del club deportivo Barcelona y Gobernador de la provincia del Guayas, también el caso de Jorge Yunda, radiodifusor que luego de un desafortunado paso por la presidencia de El Nacional se postula para Asambleísta y es electo; ahora se perfila como posible candidato para la alcaldía de Quito.

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Posiblemente el de mayor éxito haya sido George Weah en su momento jugador de grandes equipos europeos que al 2017 fue electo presidente de su país, Liberia.

 

El presidente argentino, Mauricio Macri, es una muestra del dirigente de fútbol que llega a la presidencia de su país haciendo uso de su larga exposición pública que le brinda ventaja frente a sus contendientes.

 

Buena parte de los deportistas dedicados a la política tienen origen en estratos socio-económicos bajos, pero su incursión en política con pocas excepciones es en partidos políticos vinculados con los grupos de poder, con la derecha. También el ejercicio de sus responsabilidades como autoridades responden a esos intereses produciéndose una contradicción, pero entendible dada su formación vinculada a la visión del mundo que tienen los grupos de poder, cuyo modo de vida ahora reproducen.

 

Por otro lado, esta sobreexposición de los futbolistas frente a la sociedad hace que sus ideas, posiciones tengan gran impacto social, son “influencers”, al punto que sus influidos, los hinchas se transforman en fanáticos.  Uno de los casos más extremos de este comportamiento fue la creación en Argentina de la “iglesia Maradoniana”, que al 2015, muchos años después del retiro de Maradona de la práctica profesional del fútbol, tiene medio millón de seguidores.

 

La posibilidad de descargar emociones

 

“árbitro hijo de ...” es una de las frases más comunes de parte de los hinchas que se sienten perjudicados.  El grito de “gooool” es la expresión de la meta alcanzada, de la lucha victoriosa, la emoción reprimida, la felicidad que al fin llega. Esas emociones son mucho más expresivas luego de alcanzar la victoria. Aunque también se expresan en forma negativa, especialmente por parte de quienes perdieron.

 

El caso es que el aficionado en su día a día acumula una serie de emociones en todo sentido. En su relación sentimental, laboral, académica, deportiva, etc. la persona va llenándose de emociones positivas y negativas.  Generalmente, una sociedad represora como la que vivimos, exige y consigue que esas emociones sean “controladas”, incluso anuladas de manera que no afecten a lo que se espera de esa persona en su vida cotidiana.  Se ve muy mal que un estudiante explote sus emociones en el aula, si lo hace generalmente eso tendrá una consecuencia, igualmente sucede en el trabajo, hasta en la calle.  La gente debe responder a un estereotipo que se obliga a mantener, es lo que se acostumbra, aunque no haya ningún documento firmado que force a ello.  La sociedad, el grupo tienen ciertos códigos a respetar.

 

El deporte tiene la característica de la actividad física que contribuye a la descarga de la energía acumulada por las tensiones.  Quien haga deporte o una actividad física sistemática lo puede confirmar.

 

Quienes no realizan una actividad física sistemática, que son la mayoría, tienen dificultades en controlar sus emociones que las acumulan y tarde o temprano explotan de alguna manera que puede ser impredecible.

 

Una actividad como el fútbol brinda la posibilidad de reunir grandes cantidades de personas cada fin de semana, ya en el estadio, ya en la sala de su domicilio a que “exploten sus emociones”controladamente.  El “sillón de los amigos” es la expresión física del desfogue colectivo de emociones, pero por el lado en que está la válvula “sin consecuencias mayores”, malas palabras, gritos, lloros, quizá patadas, mucha cerveza, refrescos y “picaditas”, de forma que incluso es recomendable para los sponsors.

 

En ocasiones las “barras bravas” se salen de control, pero su accionar no tiene mayor impacto político, solo es cuestión de sancionar a los “bravos” que darían la vida por ingresar a los estadios, siendo el impedimento de hacerlo la principal sanción.

 

 

Fútbol y uso del tiempo libre

 

El desfogue de emociones en medio de las acciones deportivas en la actualidad resulta en una catarsis que anula o limita las tensiones, pero no solo eso, ocupa el tiempo.  Aquello de “ocho horas para hacer lo que nos da la gana” ha quedado en la historia, sobretodo si se piensa en que ese tiempo se podría dedicar a la reflexión social o política. El deporte, especialmente el fútbol, tanto si se lo practica como si se es espectador es una de entre las miles de opciones para utilizar el tiempo libre lejano de las preocupaciones de fondo.

 

De hecho, es casi consenso que la política y el deporte no se juntan, aunque la realidad es otra.  Por ello  las actividades relacionadas con el fútbol expresamente son “apolíticas” y en consecuencia todo tiene directa relación con los problemas deportivos únicamente.

 

Si es un futbolista su tiempo se lo utiliza en la práctica deportivo diaria y descanso para estar listo para la siguiente práctica. Son las actividades principales, incluso por contrato.

 

Si es aficionado y peor aún fanático, las actividades se inscriben en presenciar los partidos de fútbol y asistir a los comentarios de la prensa que ocupan buena parte de los espacios de los medios de comunicación, y estamos hablando de todo el tiempo.

 

Jugando para el poder

 

El deporte tiene impacto en quienes podrían hacer algo para que en la sociedad deje de suceder ciertas situaciones que les afecta. Por ejemplo, la crisis de todo tipo que vivía Argentina en 1978 fue morigerada, incluso anulada en la conciencia de sus habitantes luego de alcanzar el campeonato mundial de fútbol como local. Los argentinos, como nación, representados por un equipo de fútbol, habían alcanzado una elevada meta deportiva que ocultó la crisis que vivían, al punto que la muerte de miles de personas a manos del Estado pareció dejar de ser importante.

 

En el mundial 2018 Colombia, con gran “sufrimiento”, logró sobrepasar la primera fase, luego de lo cual al entrenador argentino de su selección le propusieron que se nacionalice colombiano y sea presidente de ese país.  Lo que deja en claro otra tara, el mesianismo, la búsqueda del salvador.  Quien aparece como el que logró clasificar al país en el mundial, al que le salen las cosas, podría también sacar al país de sus problemas.

 

Esas emociones, adecuadamente controladas pueden alcanzar objetivos impensados.  “El regresivo entronque con el ente colectivo, que sirve para el atizamiento del nacionalismo con ayuda de los encuentros deportivos internacionales, facilita a los gobernantes la tarea de transformar a los pueblos en hordas.”2.  Un partido entre las selecciones de El Salvador y Honduras en 1969 dio paso a un enfrentamiento militar entre esos países, como respuesta a un desentendimiento de antaño.

 

En la actualidad esa suerte de manipulación sucede con frecuencia y en diferentes ámbitos, por ejemplo en los días de los campeonatos mundiales de fútbol son aprovechadas para tomar medidas atentatorias para los pueblos.  En Ecuador, en época del campeonato mundial de fútbol Rusia 2018, pese a que no estaba clasificado, sus habitantes estuvieron tan influidos por este acontecimiento global3 que no prestaron atención a la aprobación de una ley4 que promovía una privatización solapada.   En la misma época en Colombia, clasificada a ese mundial, eligieron a un presidente relacionado con la extrema derecha de ese país.  Por suerte no sucedió lo mismo en México en donde también se eligió a un nuevo presidente, en este caso identificado con las mayorías.  La explicación podría estar en que Manuel López Obrador, ya fue candidato en ocasiones anteriores y tenía una aceptación que duplicaba a la del siguiente candidato.

 

Maradona convirtió un gol de cabeza -ayudado con “la mano de Dios”- y también el “mejor gol de todos los mundiales” frente a la selección inglesa, dejándola fuera de competencia, en el campeonato mundial de fútbol en México 1986 lo que reivindicó al pueblo argentino luego de que Inglaterra “ganó” la guerra de las Malvinas, cuatro años antes.

 

 

“La ‘sensación de felicidad’ que se vincula a los éxitos deportivos se debe a la fuga de la realidad, que facilita la adecuación a condiciones irracionales imperantes.”5  Y esa realidad imperante tiene sello de clase.  En las clases relacionadas con la burguesía es una realidad de ensueño que quisieran reproducir, tienen todo y el triunfo deportivo es “la cereza del pastel”. En cambio, los sectores populares, los trabajadores con bajos salarios, los desempleados, microempresarios, comerciantes de la calle que son los que principalmente sufren las crisis económicas viven estos hechos con una sensación de felicidad que deviene en una fuga de la realidad, consecuentemente las tensiones sociales desaparecen o se reducen, aunque la realidad sigue intacta.  En todo caso, millones de personas tienden a huir de la realidad, a pensar de forma diferente, conforme el impacto emocional recibido.  Esto lo conoce “el poder” al punto que lo utiliza para sus objetivos.

 

Y la principal preocupación del “poder”, lease de las clases dominantes, es permanecer en el poder disfrutando de crecientes ganancias de sus empresas, lo que consiguen solo a costa de apropiarse de la riqueza generada por la sociedad, por los trabajadores los que acumulan inconformidades que “inadecuadamente manejadas” pueden desembocar en acciones políticas de las clases trabajadoras que eventualmente las pondrían en el poder.

 

El potencial transformador de las sociedades, de las clases trabajadoras es controlado, no anulado, pero sí disminuido.

 

El primero de mayo de 1886 los trabajadores de Chicago obtuvieron un triunfo a costa de la movilización multitudinaria en muchas ciudades y la pérdida de vidas.  Ese triunfo del que disfrutan hasta ahora todos los trabajadores del mundo fue la jornada laboral de ocho horas: “ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana’, según decían los panfletos convocando a la movilización.  A partir de esta acción se celebra el primero de mayo, día del Trabajador. Esta situación de que los trabajadores tengan ocho horas de libre disponibilidad, junto a otras circunstancias, contribuyó a alcanzar muchos beneficios para los pueblos.

 

En ese mismo siglo Marx y Engels publicaron un extenso y prolífico material teórico-científico que analiza la realidad de los trabajadores en el capitalismo, “proletarios de todos los países, uníos”, reza el Manifiesto del Partido Comunista.  Y los proletarios comenzaron a unirse y alcanzaron importantes victorias en todo sentido. Incluso, en Rusia, alcanzaron el poder.

 

En 1886 en Atenas se celebraron los primeros juegos olímpicos de la modernidad.  La FIFA nace en París el 21 de mayo de 1904  dado el auge que se generó con el fútbol, cuya primera competencia local, en la versión que actualmente se conoce, se dió en 1863 realizándose con poco éxito su primera competencia internacional de fútbol en 1906. El fútbol es incluido en el programa de los juegos olímpicos a partir de 1908 en Londres, pero organizado por la FIFA. A partir de 1930 se realiza el Campeonato Mundial de Fútbol.

 

Estos hechos inconexos en la época, el primero de mayo, los escritos comunistas, la revolución rusa, los juegos olímpicos, los campeonatos mundiales de fútbol, con el tiempo son parte de un todo complejo e interrelacionado, parte de un conflicto.

 

Las ocho horas de recreación desde el punto de vista político implicó la posibilidad de que los trabajadores del mundo se integren a la compresión del mundo en el que viven a la luz de concepciones filosóficas, políticas, ideológicas que recogían sus intereses y los contraponían con los intereses de quienes eran sus patronos.  Esto dio la posibilidad de que millones comprendan la existencia de las clases sociales, la realidad histórica del conflicto entre las clases sociales principales en cada modo de producción y, con ello, verse a sí mismos como parte de una clase social, lo que el marxismo define como clase para sí.

 

Ni los juegos olímpicos, ni los campeonatos mundiales de fútbol impidieron que se concreten las guerras, como ocurría antes en Grecia, la paz venida desde el deporte, por lo menos para esa época era intrascendente, la toma de consciencia de los pueblos, arma fundamental para las transformaciones sociales, se gestaba y fue enfrentada, en buen número de casos, con conflictos bélicos que nunca han dejado de ser un mecanismo para controlar la situación desde el lado de los poderosos.

 

Por lo menos en el principio nadie debió pensar que el deporte y más específicamente el fútbol es un buen mecanismo de uso del tiempo libre que tendría repercusiones políticas.

 

 

Sin embargo, hay quien sostiene que esas posibilidades fueron descubiertas muy temprano por los poderosos: “Los dominadores ya descubrieron el fútbol como medio de despolitización de los dominados cuando aún estaba en pañales.”6 En todo caso, en la actualidad, estamos frente a todo un mecanismo gigantesco de manipulación de las consciencias que anula o desvía la capacidad critica de las personas, que entre discutir cómo llevará el sustento a su casa y la pérdida de su equipo favorito prefiere hablar de lo segundo; que entre conocer quienes son los responsables de la situación social, política, económica de su país y de su entorno inmediato o discutir cual es la alineación más adecuada para su selección nacional, prefiere lo segundo.  Antes, cuando el fútbol era “deporte de hombres” las mujeres se salvaban de esta caracterización, ahora buena parte de ellas también caen en esta lógica de comportamiento.

 

Los poderosos del mundo lograron involucrar a buena parte de la población del planeta en una actividad que les sustrae de la solución real de sus problemas.  Ellos lograron así mantenerse en su condición de beneficiarios y consecuentemente en quienes disfrutan de las delicias que dan el poder, el dinero, la autoridad; mientras los demás pretenden tener igual goce disfrutando de un partido de fútbol, aunque una vez finalizado, todo siga igual.

 

El fútbol y la paz

 

Esos desfogues de emociones suelen ir más lejos que el grito, los brazos en alto y los insultos.  Las barras de hinchas organizadas para alentar a sus equipos frecuentemente y cada vez con más fuerza son los protagonistas de hechos calificados de vandálicos tanto al interior de los estadios como fuera de ellos.  Incluso llega al asesinato, como por ejemplo, en junio de 2009 David Erazo, hincha de El Nacional fue asesinado por hinchas de Liga de Quito los presuntos asesinos se encuentran prófugos; en noviembre de 2016 un hincha de Emelec perdió la vida a manos de un hincha de otro equipo, y así se podrían detallar algunos casos. Por más esfuerzos que se han hecho en la seguridad de los espectáculos la violencia se sigue presentando, el mundial de Rusia, “el más seguro de todos los mundiales” debió soportar la golpiza que dieron hinchas argentinos a un grupo de hinchas croatas a raíz de que Croacia goleó tres a cero a Argentina.

 

El comportamiento inaceptable de ciertas barras en el contexto que estamos analizando de manipulación de masas a favor de ciertos intereses, resultan ser daños colaterales en el camino de conseguir objetivos superiores, los objetivos de los poderosos.  Obviamente se ejecutan una serie de acciones para evitar la violencia en los estadios, pero sin duda que es preferible enfrentar una reacción violenta de alguna barra brava que no tiene otro objetivo de expresar sus emociones en torno a un partido de fútbol perdido, a alguna desaveniencia entre barras antes que enfrentar una manifestación que exija solución a problemas sociales.

 

 

 

En la actualidad, época de conflictos de baja intensidad, en contextos sociales “de paz”, la violencia en los estadios es de las preocupaciones más frecuentes.  Se la enfrenta limitando el acceso de “los violentos” a los estadios, que es lo que más les duele. Acción normal de quienes enfrentan el problema ocultando su fondo. ¿Se hace algún análisis del por qué de la violencia en los estadios?.

 

Por otro lado, los deportes en general y el fútbol en particular demandan cierta preparación física de sus actores que originalmente era prevista para los soldados de los ejércitos, pero el desarrollo de las relaciones humanas ha desplazado progresivamente la guerra a momentos extremos, entonces la preparación para la guerra se traslada para la guerra en los campos de juego, los juegos son, entonces, la simulación de las batallas épicas de antaño, con resultados totalmente manejables tanto para perdedores como para ganadores. No hay el desangre de las verdaderas guerras. Por ello, la relación entre deporte y paz, al punto que se reconoce que en la antigua Grecia las guerras reales se suspendían para dar paso a los juegos olímpicos.

 

Sin embargo vale reflexionar sobre el tipo de paz propuesto que es la paz de los poderosos, la paz alcanzada gracias al silencio e inacción de los perdedores de siempre, los pobres, los olvidados, los excluídos que por su propia condición y susceptibilidad a la manipulación son manejados para reproducir los intereses de otros y no los propios. Esa paz garantiza la impunidad, la continuidad de la exclusión, la reproducción del sistema.

 

A modo de colofón

 

Conducido como es el fútbol, especialmente el profesional, no solo reproduce el sistema, sino que tiene fuerte influencia ideológica en futbolistas e hinchas que se obnubilan con la magia del fútbol abstrayéndose de la realidad circundante y aceptando, incluso con beneplácito, una realidad que les afecta, degrada, agrede.

 

Sin embargo, el deporte en general y el fútbol en particular también son la expresión de las capacidades individuales y colectivas, la expresión de la entrega por metas, de la perseverancia, de la defensa y práctica de valores, siempre y cuando se evite caer en lo que en este ensayo se ha descrito.  Algo difícil, pero no imposible.

 

Pese a todo lo descrito,  que debería servir para entender la realidad, el deporte es maravilloso.

 

Notas:

1.  FIFA big count 2006

2.  Vinnai, Gerhard, El fútbol como ideología, Ed. siglo XXI, p. 115

3.  También influidos por toda una década de desmovilización de las organizaciones sociales.

4.  Fue la Ley de reactivación económica -propuesta por un ministro fuertemente vinculado al empresariado- que en la Asamblea fue aprobada y que entregó a los empresarios enormes ventajas tributarias, la posibilidad de hacerse de importantes negocios del sector público.

5.  Vinnai, Gerhard, El fútbol como ideología, Ed. siglo XXI, p. 114

6.  Vinnai, Gerhard, El fútbol como ideología, Ed. siglo XXI, p. 111

 

 

henry.izurieta@gmail.com

 

 

 

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Las Casas Oe3-128 (entre América y Antonio de Ulloa)

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