revista rupturas Quito Ecuador opinion analisis

Por:  Raúl Yanez Montero

Fotografía: Archivo

Correístas y morenistas nos están dejando morir.

 

Durante los diez años del correato, el odio, la indolencia primó en contra del magisterio y, de manera particular, en contra de los maestros jubilados. El correato no planificó las jubilaciones que se iban a dar desde el 2008 hasta la presente fecha.

 

Los maestros jubilados en los años 2008, 2009 y 2010, por sobre el Mandato 2 y la Constitución de la República les entregó un incentivo jubilar de 12 mil dólares y, hasta ahora los maestros jubilados de estos años, están esperando el pago de la diferencia que por Ley les corresponde.

 

En el 2011 cesó en las funciones a los maestros que habían cumplido 70 años, cuando muchos de ellos podrían seguir aportando en la educación de niños y jóvenes del país. Fueron echados de sus puestos sin más ni más.

 

Maestros jubilados desde el año 2013 hasta la presente fecha pidieron jubilarse y la bendita página del Ministerio no se abría “ni de fundas”, quedando rezagados sin el cobro de su incentivo jubilar al que tenían derecho. En otros casos, se les informaba que próximamente se les pagará, cuando el Estado tenga las posibilidades económicas.

 

En una medida graciosamente macabra, ofrecieron pagar priorizando el pago a los maestros jubilados en el 2015, 2016 y 2017, señalando que primeramente se pagaría a maestros jubilados con más de 70 años de edad y con invalidez y enfermedades catastróficas y, estos maestros continúan esperando, ya que no han recibido ni un solo centavo. Ejemplo de ello, es el caso de la maestra Cumandá Páez, quien sufría de cáncer terminal, quien incluso demandó al Estado con recurso de protección y cuando salió la orden de pago, Cumandá Páez falleció y, el Ministro protector de los pedófilos de la RED, Augusto Espinoza, señalaba tan campantemente que los familiares percibirán el incentivo jubilar, por eso desde entonces en todos los rincones del país se canta con voz entrecortada: ¡En vida que nos pagaran, en vida que nos pagaran, de muertos ya para qué, de muertos ya para qué, ahí todo se han de robar!

 

 

Para los maestros jubilados desde mayo de 2017 se les aplica el Acuerdo 094, inconstitucional, que determina la edad de 70 años para jubilarse. Los funcionarios gubernamentales han señalado que es inconstitucional, pero nada han hecho para derogarla o reformarla y, más aún, en el Ministerio de Educación, a los maestros que quieren jubilarse, cumpliendo todos los requisitos, se les obliga a firmar la renuncia a su cargo, renunciando a percibir el incentivo jubilar.

 

La Coordinadora de Maestros Jubilados se halla adoptando diversos mecanismos para hacer escuchar la voz de los maestros jubilados. Plantones, marchas, tomas de gobernaciones y Distritos. Se anunció el diálogo y la dirigencia ha tenido 42 entrevistas, mesas de trabajo, audiencias, ofrecimientos públicos, pero, como diría Mangas: “No vamos a ceder en nada pero tenemos que dialogar, que se sientan escuchados”. Y ésa ha sido la política adoptada por el gobierno de Lenin Moreno.

 

En la década del correato tenemos una larga lista de maestros fallecidos sin recibir su derecho al incentivo jubilar y ahora en la época morenista esta lista se va incrementando. Solamente un ejemplo, con la muerte de la maestra esmeraldeña, Magdalena Caicedo Valdez, el Ministro de Educación, Fander Falconí, señaló que “lamenta mucho” y el Ministro del Trabajo, Raúl Ledesma, dijo que no se podía hacer nada porque era del año 2008. Debía discutirse una ley interpretativa para que los maestros jubilados de los años 2008, 2009 y 2010 puedan cobrar sin trabas la diferencia que se les adeuda, pero allí unidos los correístas y morenistas no dieron paso a la discusión propuesta en el cambio del Orden del Día.

 

Por lo que vemos, tanto correístas como morenistas ofrecen ayudar, dicen públicamente que se está pagando, pero la realidad es muy distinta, continúan falleciendo maestros y maestras jubilados sin recibir su incentivo jubilar, viendo claramente que estos dos grupos de politiqueros nos están dejando morir, como dejaron morir a los tres periodistas secuestrados por las fuerzas de la mafia de narcos.

 

Así mismo, correístas y morenistas, presionan en contra de un distinguido ciudadano de la tercera edad, Julio César Trujillo, de 87 años, que le está “poniendo el cascabel al gato” de la corrupción. ¿Acaso, desean que muera por tanta presión?

 

Los maestros jubilados no nos vamos a dejar morir, como así quieren los correístas y morenistas, vamos a continuar con nuestra lucha en calles y plazas, y, elevando nuestra lucha, vamos preparando una vigilia “larga y tendida”, una huelga de hambre y un desangre, porque los maestros preferimos morir de pie y no esperando la indolencia de correístas y morenistas.

 

 

 

 

 

 

 

Calcular Page Rank

Las Casas Oe3-128 (entre América y Antonio de Ulloa)

Quito-Ecuador

ISSN 1390-6038

Revista Rupturas © 2015 Derechos reservados