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Por: Valentina Franco

Fotografía: Vladimir Cruz

¡¡¡CON TANGA O PANTALÓN, RESPETAME CABRÓN!!!

 

Para muchos puede ser una ofensa o quizá hiera susceptibilidades el leer un título así, sin embargo la indignación que me ha generado ciertos criterios que he visto en redes sociales, o simples comentarios en la calle sobre el asesinato de dos mujeres argentinas, determinan que no va por ahí el camino de la discusión, seguimos culpando a la víctima sin entender las consecuencias de nuestras palabras.

 

Partamos de un elemento principal y fundamental a la vez, LA CULPA NO ES DE LAS MUJERES ARGENTINAS, causa terror pensar que por el simple hecho de ser mujer estás expuesta a un sin número de riesgos que actualmente se desarrollan en esta sociedad.

 

La conmoción que ha causado el caso de las dos mujeres jóvenes argentinas Marina y María José que fueron asesinadas en la playa de Montañita pone en la palestra y en debate varios elementos que deben ser analizados a profundidad.

 

 

El primero, ¿Cómo debemos ser las mujeres? ¿Cómo debemos comportarnos? ¿Cómo debemos vestirnos? Pues bueno mi respuesta a esas preguntas, ¡¡¡CÓMO NOS DE LA GANA!!! ¡¡¡COMO QUERAMOS!!!

Nada justifica que una mujer sea violada, acosada, maltratada; por el simple hecho de cómo se viste o cómo se comporta, la existente sociedad machista de este sistema capitalista ha divido a las mujeres en buenas mujeres y malas mujeres.

 

Las buenas mujeres son las recatadas, las buenas madres, las que no beben, no fuman “ni bailan pegadito” es decir, se comportan como unas “damas”, seguramente a esas mujeres muchos pensarán que nunca les pasará nada.

 

Y las malas mujeres, las que “son unas busconas” se visten como “unas cualquieras”, “toman y fuman como hombres”, “solo pasan de farra”, son unas “fáciles”, “se van de viaje solas”, a esas mujeres seguramente se pensaría que se ven expuestas a más riesgos de ser acosadas o violentadas por hombres.

 

Pues ¡¡¡no señores y señoras!!! No importa cómo te vistas, cómo eres, las propias estadísticas han demostrado que el machismo no diferencia el comportamiento de las mujeres para ser violadas, ultrajadas, agredidas. Las mujeres nos vemos expuestas a este tipo de violencia en todos los espacios, en el trabajo, en las aulas de clase, en las calles, incluso en el propio núcleo familiar. No importa si eres una niña, joven o una mujer mayor, no importa si eres profesional o no, incluso en determinado momento no importa cuál es tu condición de clase social, aunque obviamente siempre las clases sociales más empobrecidas son las que sufren más violencia.

 

 

En general las víctimas somos las mujeres de carne y hueso, ya no puedes caminar en la calle con seguridad, peor pensar que puedes ir de paseo sola, porque puedes ser presa fácil del acoso. ¡¡¡No podemos caminar por el mundo libremente!!! Y esto no tiene nada que  ver con cuál es tu comportamiento. Por eso es absurdo que en la actualidad la primera discusión de algunos hombres y mujeres con respecto a este caso de femicidio se señale que “las chicas tuvieron la culpa por estar solitas en la playa” o “para que se van a meter a la casa de unos desconocidos”, “seguro estaban borrachas y drogadas”. ¿Es en serio este tipo de criterios? Pues sus comentarios demuestran la falta de capacidad de pensamiento y reflexión para ver las causas reales de la violencia, esos comentarios lo único que causan es indignación total.

 

Es necesario que exista una verdadera investigación de lo ocurrido, no es fácil creer que de la noche a la mañana hayan aparecido los supuestos culpables, de hecho existen contradicciones en las versiones que rindieron estos sujetos que hoy tienen prisión preventiva, la familia de una de las jóvenes reclama por la falta de diligencia de la policía, como por ejemplo la cadena de custodia que no fue aplicada de manera oportuna por las autoridades, al estar en un proceso de investigación no es factible que se emitan juicios de valor por parte de las autoridades, como si el caso ya estuviera resuelto, por lo que ha generado mucho malestar en los familiares de las jóvenes y la ciudadanía en general. Lo que esperamos de la justicia ecuatoriana es que se esclarezca los hechos ocurridos y se llegue a determinar el grado de responsabilidad tanto de autores materiales y autores intelectuales de existirlos, pues no está de más decirlo que no se trata de la imagen del país o la eficiencia de la policía, se trata de dos mujeres que fueron asesinadas producto de la violencia machista e inseguridad que actualmente vivimos en el Ecuador.

 

 

 El otro elemento a considerar, sin duda alguna se refiere al aporte que ha significado la tipificación del delito de femicidio en la legislación ecuatoriana, considero que es un elemento importante que contribuye al avance de derechos de las mujeres en el país, sin embargo es necesario evidenciar que la ley puede ser considerada letra muerta si no existe una concientización respecto al problema y al delito como tal, no podemos llamarla una victoria del movimiento de mujeres y de la sociedad en sí, cuando existen varios casos que se determinan como femicidio, la victoria si bien es cierto responde al hecho que se hace justicia, las víctimas siguen ahí, mujeres muriendo por causa de la violencia machista, por lo tanto no es una victoria.

 

El Estado debe garantizar los derechos de las mujeres como parte de las políticas públicas, es fundamental que se tome en serio las cifras alarmantes de violencia física, sexual, psicológica que diariamente sufrimos las mujeres, avanzar en derechos, significa una sociedad en la que podamos transitar en paz, donde no tengamos miedo de irnos de viaje solas, donde si te vistes con falda no exista la probabilidad de que alguien trate de sobrepasar los límites, que no tengas miedo que en tu propia casa un familiar abuse sexualmente de ti.

 

 

 

Las mujeres seguimos siendo oprimidas y doblemente juzgadas, se busca una excusa como la vestimenta para justificar un abuso, en estos días se han escuchado frases célebres como “ellas se lo buscaron”, “es que estaban en tanga”. Por ellos hoy más que nunca se hace imprescindible un debate frontal de las condiciones en que vivimos las mujeres en Ecuador, hoy fueron dos mujeres argentinas en territorio ecuatoriano, mañana puede ser tu hermana, tu prima, todas las mujeres estamos expuestas. No hay duda que falta demasiado por discutir, hace falta educar, hace falta que más mujeres tomemos conciencia de nuestro papel en la sociedad y asumamos una lucha contundente contra el machismo, no estoy en contra de las denominadas “buenas mujeres”, lo que si estoy en contra es que se violenten a las que deciden ser libres a su manera, a su concepción de vida, estoy en contra de la crítica destructiva. Pero por sobre todo estoy en contra de la violencia estructural de este sistema que sigue enseñando a las mujeres a cuidarse de no ser violadas, en vez de enseñar a los hombres a no violar, a no acosar, a no matar.

 

 ¡¡¡Me dueles Montañita, me dueles Ecuador!!!

 

 

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Las Casas Oe3-128 (entre América y Antonio de Ulloa)

Quito-Ecuador

ISSN 1390-6038

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